El dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata – Batán en Unidad Socialista, Pablo Aceto, expresó su profunda preocupación por el rumbo económico de Argentina y alertó sobre un proceso de “africanización” al que el país está siendo conducido por las políticas económicas del presidente Javier Milei.
En diálogo con Cazador de Noticias, Aceto criticó las declaraciones del CEO de Lumilagro sobre la importación de termos baratos y subrayó la contradicción de querer productos accesibles sin tener las divisas necesarias para sostener el modelo. “La idea de una Argentina sin industrias y de los artículos baratos colisiona con el problema que necesita divisas, al extranjero se compra con divisas, no con pesos”, afirmó.
El dirigente socialista también cuestionó la gestión de las reservas internacionales, destacando que, aunque el Banco Central informe reservas brutas de 43.702 millones de dólares, las reservas netas son de -1.831 millones, lo que deja al país en una posición extremadamente vulnerable para hacer frente a importaciones. “¿De dónde van a salir los dólares para importar, por ejemplo, los botellones de los termos?”, se preguntó.
Aceto también criticó la Ley de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que permite a las empresas extranjeras no liquidar sus exportaciones en el país después de tres años, y la situación de deuda externa, que en 2026 alcanzará los 19.505 millones de dólares, con un pago proyectado de otros 20.000 millones en 2027. A su juicio, las únicas fuentes de dólares serán las exportaciones agroindustriales, las cuales “terminarán pagando la deuda externa”.
El dirigente aseguró que si el país no reactiva su industria, comenzará a depender aún más de las importaciones, una situación que empujará a Argentina hacia una crisis similar a la de naciones que solo exportan materias primas, como Senegal, sin capacidad para producir productos básicos. “Este es el modelo que está en curso”, sentenció.
En su análisis, Aceto sostuvo que la falta de producción interna y la creciente dependencia de las importaciones llevarán a Argentina a un callejón sin salida: “Nos vamos a encontrar en una situación donde ni siquiera podremos importar lo barato y malo del exterior”, advirtió, señalando que el país podría llegar a un estado de precariedad total, en el que ni siquiera se fabriquen productos básicos como zapatillas.
Finalmente, el dirigente socialista instó a la sociedad argentina a reflexionar sobre el presente y futuro del país. “Si no despertamos, un día nos vamos a levantar descalzos, porque ni zapatillas en este país se fabrican”, concluyó.










