La Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal confirmó una medida cautelar que exige la aplicación inmediata de puntos centrales de la ley 27.795, al considerar que el Ejecutivo no logró desvirtuar los fundamentos que habían sido aceptados en primera instancia.
El conflicto se originó tras la sanción de la norma en el Congreso, que fue ratificada con mayoría agravada luego del veto presidencial. Si bien posteriormente se dictó un decreto que condicionaba su implementación a la disponibilidad de partidas específicas, universidades y el Consejo Interuniversitario Nacional recurrieron a la Justicia para cuestionar esa limitación.
En ese marco, el tribunal de alzada respaldó el criterio inicial y sostuvo que el proceso legislativo ya había concluido conforme a la Constitución, por lo que no correspondía demorar la aplicación de la ley. En esa línea, los jueces dejaron planteado que el Poder Ejecutivo no puede suspender la vigencia de una norma sancionada por el Congreso apoyándose en disposiciones previas de igual jerarquía.
Además, la Cámara coincidió en que existe un riesgo concreto en la demora. Señaló que tanto la ley como el propio decreto evidencian el deterioro de los ingresos del sector universitario, lo que impacta directamente en salarios docentes y en las becas estudiantiles. Al tratarse de derechos de carácter alimentario, entendieron que la postergación podría generar daños difíciles de reparar.
Frente a los argumentos oficiales sobre el costo fiscal, los magistrados evaluaron que el impacto estimado resulta acotado y no compromete el interés público. Por el contrario, remarcaron que lo que está en juego es el acceso a la educación y el normal funcionamiento del sistema universitario.
Finalmente, el tribunal rechazó los planteos del Estado sobre la supuesta parcialidad de los jueces y descartó que la cautelar implique un fallo definitivo encubierto. De esta manera, quedó firme la obligación del Gobierno de avanzar con la recomposición salarial y el refuerzo de becas, al menos hasta que se resuelva la cuestión de fondo.










