El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, fue el encargado de clausurar el 1° Congreso Bonaerense de Trabajo, desarrollado en las instalaciones del hotel 13 de Julio de nuestra ciudad. Ante un auditorio colmado por las conducciones de las tres centrales obreras, gremios locales y comitivas de diversos puntos de la Argentina, el mandatario provincial desplegó un crudo análisis de la coyuntura económica y apuntó contra la gestión de Javier Milei.
Para Kicillof, el combo de medidas impulsado por la administración central —que incluye la apertura de importaciones, el retraso del tipo de cambio, el derrumbe de los sueldos y la desregulación de precios clave como alquileres y remedios— conforma un plan premeditado que impacta de lleno en los puestos de trabajo. "La pesca, el turismo, las pymes, las cooperativas, las grandes empresas, todo en crisis", detalló.
Durante el contacto con los medios de comunicación, el gobernador estimó que desde el inicio del mandato de Milei ya se destruyeron cerca de 500.000 puestos laborales, contemplando el empleo registrado y el monotributo social.
En este escenario, alertó sobre el avance de la precarización: "Lo que creció es el monotributo. Gente que ha perdido su relación laboral y que ahora hace changa, vive de una cosa o de la otra, con mucha dificultad y sin la cobertura de sus derechos laborales".
El mandatario también objetó la estrategia de relaciones exteriores del Poder Ejecutivo nacional, cuestionando el alejamiento de los bloques regionales comerciales más importantes.
"Lo primero que tenés que buscar son alianzas con tu región. Milei está peleado con Lula, con el gobierno de México, con todo el mundo, que son nuestros socios naturales", apuntó.
Afirmó que la negativa a formar parte de los BRICS y el alineamiento restrictivo con Estados Unidos e Israel no han generado la llegada de capitales reales al país.
Kicillof no ahorró críticas hacia el endeudamiento de la gestión libertaria: "Cada vez que Milei se endeuda festeja. Pero no lo paga él ni Toto Caputo. Lo tenemos que pagar nosotros, el trabajo bonaerense, el trabajo argentino".
Al cierre de su exposición, el gobernador reconoció los límites que posee la gestión provincial frente a las políticas de fondo del Gobierno nacional. Aunque garantizó el acompañamiento continuo de las carteras de Producción, Agroindustria y Trabajo bonaerenses, admitió que "hay sectores enteros que se los va a llevar puesto Milei".
Por este motivo, instó a edificar "una alternativa federal" que nuclee a todas las provincias y sectores damnificados por el actual modelo económico, aclarando el carácter organizativo del período actual: "No es un año de candidaturas. Es un año de construcción", indicó.
Por último, cuestionó la judicialización del conflicto por Punta Mogotes al señalar que “la vía judicial no es el camino correcto” y calificó como “una vergüenza” la decisión de Javier Milei de avanzar con la privatización de la Unidad Turística Chapadmalal.












