Mar del Plata despide a uno de sus artistas más queridos. A los 77 años, falleció Carlos Ernesto Román, el polifacético actor, humorista, autor y libretista que dedicó casi medio siglo de vida a enriquecer las tablas, las frecuencias radiales y las pantallas de la ciudad. Su partida deja un vacío imborrable en la escena del espectáculo bonaerense.
Nacido en La Feliz el 8 de enero de 1949, Román llevaba la identidad marplatense en la sangre. Era hijo de Justo Ernesto Román, una leyenda del deporte regional que le dio nombre a la actual pista de atletismo de la ciudad.
Su vocación por el arte lo llevó a formar parte de la primera camada de egresados de la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD). Más tarde, perfeccionó su talento bajo la tutela de grandes referentes de la escena nacional como Alejandra Boero y Montanelli.
El camino profesional de Román comenzó a trazarse en 1976, un año clave en el que debutó en el emblemático café concert Buteco, compartiendo cartel con José Luis Gioia. También dejó su huella en la Galería Peláez Aller junto a los integrantes del Trío Galleta. Desde aquellos primeros pasos, consolidó una sólida trayectoria donde la comedia y la agudeza para escribir libretos se convirtieron en sus grandes sellos distintivos.
A lo largo de su carrera, su compromiso con la comunidad y el arte fue retribuido con los máximos honores locales. Fue distinguido como Embajador Turístico de Mar del Plata por su permanente difusión de la ciudad y declarado Ciudadano Destacado por el Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon.
Además, en 2022 obtuvo el máximo galardón de los Premios Enrique, que homenajean al realizador Enrique Carreras. En esa oportunidad recibió la estatuilla "Palomas para la Paz" en el rubro Artista de Variedades durante una ceremonia realizada en el Centro de Arte Radio City+Roxy+Melany.
Los restos de Román serán velados en Casa Sampietro (Hipólito Yrigoyen 2046) este domingo de 18 a 20 y el lunes por la mañana.












