En diálogo con Cazador de Noticias, Gustavo "Tato" Serebrinsky, presidente saliente del comité de la Unión Cívica Radical (UCR) de Mar del Plata, realizó un profundo balance de lo que fue su gestión al frente del partido y trazó los lineamientos de cara al escenario político que se avecina.
Al rememorar el inicio de su mandato, Serebrinsky contextualizó la compleja situación en la que le tocó asumir el liderazgo local: "Asumí la presidencia del comité en momentos muy difíciles. Venía de ser jefe de campaña en diferentes acuerdos que venía ejerciendo el radicalismo, y en la Provincia se habían tomado otras decisiones que nos debilitaron. Había que fortalecer los partidos locales e hicimos lo que teníamos que hacer".
En ese sentido, el dirigente ponderó la reactivación de la sede partidaria como el principal logro de su conducción. "Volvimos a abrir nuestro comité, le pusimos vida, que es la gente; porque el radicalismo no son solo las paredes o las banderas, sino toda esa comunión con los vecinos", enfatizó.
Con la mirada puesta en el futuro electoral, Serebrinsky fue tajante al asegurar que los tiempos políticos exigen al radicalismo un rol de mayor protagonismo. "No es prematuro hablar de que el radicalismo va a tener un candidato propio en el 2027", adelantó, y agregó: "Aspiramos a que el partido no solo sea un factor de poder sino que, obviamente mediante acuerdos, sea la columna vertebral. Ya no acompañando, sino siendo la cabeza de un proyecto electoral en Mar del Plata".
El dirigente analizó la complejidad del mapa político actual y la necesidad de tejer alianzas estratégicas, sin perder la identidad: "La realidad es que hay que enfrentar organizaciones políticas que hacen acuerdos muy grandes y con un partido solo no alcanza. Está claro que el radicalismo tiene gente muy idónea y capacitada para gobernar con la impronta propia que siempre nos caracterizó: la cercanía, el hablar con el vecino mano a mano y con todas las entidades de la ciudad".
Sobre el cierre, tras la jornada electoral del pasado domingo, Serebrinsky aprovechó para expresar su gratitud hacia la base partidaria que lo respaldó durante todo su mandato. "Quiero agradecer a los afiliados que fueron a votar el domingo y me acompañaron durante la presidencia. En mi gestión volví a ver el rostro de radicales que hacía muchos años que no pasaban por el partido", celebró con entusiasmo.
Asimismo, dedicó un párrafo especial al recambio generacional que empuja desde las bases: "Agradezco también a la Juventud Radical y a Franja Morada, que le ponen una impronta y una movilización que nos alegra el corazón".
"Hoy vemos a un radicalismo unido, listo para marchar con vocación de poder y con el firme propósito de conducir Mar del Plata", concluyó el referente de la UCR local.












