El fin de semana largo por el Paso a la Inmortalidad del General Güemes consolidó un panorama preocupante para Mar del Plata, donde la afluencia turística quedó lejos de las expectativas. Según la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG), las reservas hoteleras apenas rondaron el 35%, una cifra que se calculó únicamente sobre los establecimientos que permanecen abiertos, dado que muchos decidieron cerrar por la baja temporada.
Operadores del sector coinciden en que el factor económico y la pérdida del poder adquisitivo son los principales determinantes de este escenario, sumado a la distracción local que genera el inicio del Mundial.
La situación replica el flojo desempeño del año pasado, cuando la ocupación se mantuvo en rangos similares y las ventas minoristas sufrieron una caída del 4,1%, según datos de la UCIP.
El impacto de la recesión actual ya se siente con fuerza en la estructura laboral de la ciudad atlántica. Desde el gremio UTHGRA, liderado por Pablo Santín, advirtieron que las bajas expectativas venían anticipándose tras el cierre de unos 40 establecimientos en los últimos dos meses. Este parate afectó directamente a 400 trabajadores de la hotelería y la gastronomía, sectores que ya arrastraban una severa contracción en el consumo local.
Por su parte, el mercado inmobiliario también reportó un clima "tranquilo" y con escaso movimiento de visitantes. Verónica Berasueta, vicepresidenta del Colegio de Martilleros, señaló que las pocas consultas registradas provinieron del turismo de cercanía.
De este modo, Mar del Plata cierra un período clave sin el repunte económico que tanto necesitaban sus comerciantes.












