El presidente Javier Milei no esquivó el bulto durante el acto del Día de la Bandera y llevó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, imputado por enriquecimiento ilícito. El gabinete nacional cerró filas en Rosario y el líder libertario señaló este sábado: "Argentina no nació de la resignación".
Antes de subir al escenario junto al gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin, el jefe del Estado argentino le dio un afectoso saludo al exvocero de la Casa Rosada y al resto de los ministros que lo esperaban. Así envió una nueva señal de respaldo frente a las críticas que recibió el funcionario y las denuncias de corrupción. Lo mismo ocurrió casi una hora después, cuando se retiró rápidamente.
El discurso de Milei duró menos de un cuarto de hora con algunas interrupciones por los cánticos de apoyo de un grupo de militantes libertarios que estaban atrás del vallado. "Milei, querido, el pueblo está contigo", se escuchó en varias oportunidades. De hecho, el presidente hizo una pausa durante la lectura para saludar a los jóvenes y prevenir nuevas interrupciones.
El mensaje para el cierre de la ceremonia se centró en la historia de Manuel Belgrano, pero incluyó definiciones en sintonía con el escenario político actual. El funcionario consideró que el creador de la enseña patria "puede ser considerado el primer intelectual liberal económico argentino", ya que admiraba la obra de Adam Smith.
El primer mandatario recordó que el abogado y militar estaba interesado en las teorías sobre "la naturaleza monetaria de la inflación y los problemas de los precios relativos en la asignación de recursos" cuando todavía no se había formado el Estado nacional. "Pensar que todavía se siguen discutiendo algunas cosas como estas", acotó con una nota irónica fuera del discurso.












