Un halo de esperanza entre tanto dolor. Los médicos del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) confirmaron este mediodía una evolución favorable en el estado de salud del adolescente de 15 años, una de las seis personas que continúan internadas tras ser atropelladas por un colectivo fuera de control frente al Skatepark.
El menor, Julián Merlos, sufrió fracturas y contusiones en el rostro. Al cumplirse casi 48 horas del siniestro provocado por el interno 173 de la línea 532 —presuntamente debido a una falla mecánica—, el joven ya se encuentra consciente. Según informaron allegados, Julián ya fue notificado sobre el fallecimiento de su novia, Guadalupe Merlos, la única víctima fatal del hecho. Debido al fuerte impacto emocional, ya recibe contención del equipo de Salud Mental del hospital.
En paralelo, su familia inició una campaña en redes sociales para recuperar el teléfono celular del adolescente. El aparato fue utilizado por el propio Julián para pedir ayuda justo después del impacto, pero desapareció durante el traslado de urgencia.
La preocupación de los profesionales del HIGA se concentra ahora en dos pacientes que luchan por su vida:
Thiago Vera (19 años) continúa en terapia intensiva bajo pronóstico reservado. Su padre, Diego Vera, detalló que el joven sigue recibiendo transfusiones de sangre y una fuerte medicación a 36 horas del accidente. Thiago fue operado de urgencia por un hematoma intracraneal (le retiraron parte del hueso para aliviar la presión), presenta severas lesiones pulmonares y una doble fractura en una de sus piernas. El hombre destacó un acto heroico: su hijo logró empujar a su novia segundos antes del impacto, salvándole la vida.
Es sumamente delicado el estado de la mujer de 42 años , cuya identidad no trascendió, pero se confirmó que no reside en Mar del Plata. Permanecía en la dársena de la avenida cuando la unidad se subió a la vereda.
Por su parte, otra mujer de 56 años permanece bajo estricta observación en el área de shock room (sala de urgencias críticas) debido a múltiples fracturas que requieren cuidados intensivos.
La contracara de la jornada la viven las dos heridas restantes, de 47 y 56 años. Ambas experimentaron una evolución constante y fueron trasladadas a salas de internación general. Desde el nosocomio anticiparon que, de no mediar complicaciones, recibirán el alta médica en los próximos días.












