En una entrevista brindada al programa radial “Propuesta Joven” (FM 90.5), el Dr. Santiago Boggio, médico de cabecera de PAMI, lanzó una fuerte advertencia sobre el impacto del tabaquismo en la salud pública. Desmitificó la idea de que fumar sea simplemente un "mal hábito" y lo catalogó directamente como una enfermedad crónica y una adicción severa, comparable al efecto de las drogas de diseño en la química cerebral.
"La principal causa de muerte evitable en el mundo no son los accidentes de tránsito ni las sustancias prohibidas; es algo legal, viene en paquetes de veinte y de diez, y encima se venden en los kioscos", enfatizó el profesional, señalando la preocupante accesibilidad del tabaco en la sociedad.
El Dr. Boggio compartió estadísticas contundentes para reflejar la magnitud del problema, tanto a nivel global como en el ámbito local. Subrayó que “en el mundo, el tabaco se cobra la vida de más de 8 millones de personas al año. En Argentina, según datos del Ministerio de Salud, mueren unas 45.000 personas anualmente por causas vinculadas al tabaquismo, lo que representa el 14% del total de los decesos en el país. Casi 1 de cada 5 adultos fuma (aproximadamente el 22% de la población). En promedio, un fumador vive entre 10 y 15 años menos que una persona que no consume tabaco”.
Asimismo, aclaró que el daño del cigarrillo es sistémico y no se limita únicamente a los pulmones. "El humo altera cada célula y vaso sanguíneo. Es el detonante silencioso de infartos y accidentes cerebrovasculares (ACV) porque endurece las arterias y multiplica el riesgo de coágulos", explicó. El profesional advirtió que consumir apenas de uno a cuatro cigarrillos por día ya dispara el riesgo cardiovascular, además de causar Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) —destruyendo los alvéolos y haciendo que el paciente "sienta literalmente que se ahoga en el aire"— y otros tipos de cáncer como el de boca, garganta, esófago y vejiga.
A pesar del desolador panorama para los fumadores activos, el Dr. Boggio destacó la notable capacidad de regeneración del organismo una vez que se abandona el consumo. "El cuerpo es increíblemente agradecido", afirmó, detallando una cronología de los beneficios inmediatos:
A los 20 minutos: La presión arterial y el pulso descienden a sus valores normales.
A las 12 horas: Los niveles de monóxido de carbono en sangre caen por completo y el oxígeno se normaliza.
De 2 a 3 meses: Mejora notablemente la circulación y la función pulmonar, facilitando actividades básicas como caminar.
Al año: El riesgo de sufrir un infarto se reduce a la mitad en comparación con alguien que sigue fumando.
Claves y herramientas para dejar de fumar
Para quienes deciden iniciar el camino de la cesación tabáquica, el profesional sugirió establecer una estructura clara basada en pasos prácticos:
1. Fijar el 'Día D': Elegir una fecha exacta dentro de las próximas dos o tres semanas para apagar el último cigarrillo y asumir el compromiso.
2.Limpiar el entorno: El día previo al 'Día D', eliminar ceniceros, encendedores y paquetes en la casa, el auto o el trabajo para evitar que el olor residual actúe como disparador.
3. Cambiar rutinas: Romper con los hábitos automáticos. Si se acostumbraba fumar con el café de la mañana, reemplazarlo por un té o desayunar en otro ambiente. Si se fumaba en el auto, se recomienda tener a mano chicles o caramelos ácidos.
4. Superar los baches de ansiedad: El médico explicó que el deseo intenso de fumar dura apenas entre tres y cinco minutos. Si se logra atravesar ese breve lapso respirando hondo, tomando un vaso de agua fría o cambiando de habitación, las ganas se disipan.
Finalmente, el Dr. Boggio mencionó que existen alternativas farmacológicas efectivas, divididas en terapias de reemplazo nicotínico —como parches, chicles y caramelos que aportan dosis bajas de nicotina sin las toxinas del humo— y tratamientos más intensivos con medicamentos específicos como el bupropión, para los cuales recomendó realizar una consulta médica previa.
"Dejar de fumar no es perder un compañero de ruta o un cable a tierra, es recuperar el control de tu salud, tu tiempo y tus pulmones. Elegí respirar", concluyó el facultativo.












