El secretario general del gremio de trabajadores de la carne, Osvaldo Quiroga, aseguró que el cierre de la planta frigorífica ex Sadowa no fue una sorpresa y atribuyó la situación a una serie de incumplimientos acumulados por parte de la firma.
En diálogo con el programa Sueños y Sonidos, que se transmite por Radio 10 Mar del Plata, el dirigente señaló que durante las últimas semanas se habían profundizado los problemas vinculados al pago de salarios, indemnizaciones y el aguinaldo. “Ya veníamos de días muy complicados por los atrasos. Era un desenlace que se veía venir”, sostuvo.
Quiroga explicó que en esta última etapa unos 30 trabajadores resultaron afectados por los despidos, aunque detalló que la crisis laboral alcanzó a entre 65 y 70 empleados durante el último semestre.
El dirigente gremial confirmó que la empresa planteó abonar las indemnizaciones en cinco pagos, una propuesta que fue rechazada por los trabajadores y el sindicato durante una asamblea.
“Los compañeros empezaron a recibir los telegramas y estamos en plena negociación. La intención de la empresa era pagar en cinco cuotas, pero esa alternativa no fue aceptada. Queremos reducir considerablemente ese plazo”, explicó.
Consultado sobre una posible reapertura del establecimiento, Quiroga manifestó que no existen expectativas mientras permanezcan los actuales dueños al frente de la empresa.
“Con los actuales propietarios no vemos una posibilidad. Si aparece alguien interesado en alquilar, comprar el frigorífico o realizar una inversión y que además tenga conocimiento de la actividad, podría abrirse una nueva oportunidad”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó la falta de experiencia de los empresarios en el sector cárnico y sostuvo que la administración no logró sostener el funcionamiento de la planta.
“Ellos vienen del negocio de las máquinas de juego, casinos y construcción. No conocen la industria frigorífica y eso terminó generando esta situación”, expresó.
Quiroga recordó que, al momento de anunciarse la reapertura del frigorífico, se habían difundido planes de importantes inversiones, exportaciones y la generación de entre 300 y 400 puestos de trabajo, promesas que finalmente no se concretaron.
“La última faena fue en enero y apenas se procesaron 40 animales. Todo lo que se había anunciado quedó en promesas”, remarcó.
Aunque aclaró que la situación de la ex Sadowa responde principalmente a problemas internos de la empresa, el titular del gremio reconoció que la industria frigorífica atraviesa un escenario adverso.
“Hay establecimientos que antes faenaban 500 animales diarios y hoy trabajan con 150 o 200. Esa caída también termina afectando a los trabajadores”, explicó.
Además, relacionó la crisis con la situación económica general y la pérdida del poder adquisitivo de la población.
“La gente consume menos porque los salarios no alcanzan y hay menos empleo. Todo eso repercute directamente en la actividad”, afirmó.
Al referirse al impacto humano de la situación, Quiroga expresó la preocupación que atraviesan las familias de los empleados afectados.
“Hay mucha tristeza porque detrás de cada trabajador hay una familia. En Mar del Plata la falta de empleo se siente cada vez más y la ciudad continúa entre las que tienen mayores niveles de desocupación”, concluyó.












