En diálogo con el programa radial “Propuesta Joven” (FM 90.5), el médico de cabecera de PAMI, Dr. Santiago Boggio, se refirió a la osteoporosis, una enfermedad frecuente que, con un adecuado manejo médico, puede prevenirse y tratarse oportunamente.
“El principal problema de la osteoporosis es que se trata de una enfermedad silenciosa. Se caracteriza por una disminución de la masa ósea y el deterioro de la estructura de los huesos, que se vuelven más porosos, frágiles y quebradizos, aumentando considerablemente el riesgo de sufrir fracturas ante golpes mínimos o caídas cotidianas”, explicó el profesional.
Boggio señaló que entre las principales causas de esta patología se encuentran los factores genéticos, la disminución de los niveles hormonales —especialmente de estrógenos en la menopausia y de testosterona en los hombres con el paso de los años—, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, el sedentarismo y la deficiencia crónica de calcio y vitamina D.
También hizo hincapié en la importancia de derribar el mito de que la osteoporosis afecta únicamente a las mujeres. “Si bien ellas son las más perjudicadas, los hombres también pueden padecerla. En las mujeres la prevalencia aumenta significativamente después de la menopausia y se estima que una de cada tres mayores de 50 años sufrirá una fractura por osteoporosis a lo largo de su vida. En los hombres, aunque suele aparecer más tarde, uno de cada cinco mayores de 50 años puede verse afectado”, indicó.
En este sentido, advirtió que en los varones suele existir un diagnóstico tardío debido a que muchas veces no se sospecha la enfermedad a tiempo. “La herramienta fundamental para el diagnóstico es la densitometría ósea, un estudio rápido, sencillo e indoloro que permite medir la densidad mineral de los huesos, especialmente en zonas como la columna lumbar y la cadera”, explicó.
Además, detalló que los médicos complementan este estudio con una historia clínica completa, análisis de laboratorio para descartar causas secundarias y, en algunos casos, radiografías de columna para identificar fracturas vertebrales que pudieron haber pasado inadvertidas.
Respecto al tratamiento, Boggio remarcó que la estrategia combina cambios en el estilo de vida, una alimentación adecuada y, cuando es necesario, medicamentos específicos para fortalecer los huesos y reducir el riesgo de fracturas.
Entre las principales medidas preventivas mencionó
· Mantener una dieta equilibrada con alimentos ricos en calcio, como leche, yogur y quesos, y asegurar niveles adecuados de vitamina D mediante una exposición solar responsable o suplementos indicados por profesionales.
Realizar actividad física, especialmente ejercicios de caminata, fuerza y resistencia, que ayudan a estimular la salud de los huesos.
Evitar el tabaquismo y reducir de manera significativa el consumo de alcohol.
Tomar medidas para prevenir caídas en el hogar, como mejorar la iluminación y utilizar calzado seguro.
Finalmente, el médico explicó que cuando el riesgo de fractura es elevado existen tratamientos farmacológicos específicos. “Contamos con medicamentos que ayudan a frenar la pérdida ósea o estimular la formación de hueso, como los bifosfonatos, terapias biológicas y otras alternativas que se indican según las características de cada paciente. Siempre deben ser recetados y supervisados por un profesional de la salud”, concluyó.












