Vecinos de Las Heras, Bosque Grande, Pueyrredon, Fortunato de la Plaza, Parque Palermo y El Martillo se concentraron este viernes por la tarde en la intersección de las avenidas 39 y Polonia para realizar un “cartelazo” y visibilizar los problemas que afectan a los barrios.
Durante la protesta, "los vecinos denunciaron años de abandono y reclamaron respuestas concretas ante distintas dificultades que, según señalaron, impactan diariamente en la calidad de vida de quienes viven en la zona".
En diálogo con Cazador de Noticias, "cuestionaron especialmente la falta de soluciones durante la gestión del intendente Guillermo Montenegro, actualmente de licencia, y señalaron que la situación se mantiene bajo la conducción del intendente interino Agustín Neme".
Entre los principales reclamos se encuentran "el mejoramiento y mantenimiento de las calles, la colocación y reparación de luminarias, el fortalecimiento de la atención primaria de la salud y mejoras en el transporte público, tanto en los recorridos como en las frecuencias".
También reclamaron, "mayor limpieza, eliminación de basurales y cumplimiento de los recorridos de recolección de residuos. A esto se suman pedidos de urbanización y de finalización de obras de infraestructura sanitaria, especialmente vinculadas con las redes de agua y cloacas".
Seguridad y servicios: un reclamo integral
La problemática de la seguridad también ocupa un lugar central entre las preocupaciones de los vecinos. Según explicaron, "a partir de los reclamos realizados por distintas entidades vecinales, autoridades del Ministerio de Seguridad bonaerense se acercaron a la zona y comenzaron a trabajar junto a los vecinos en un plan conjunto destinado a abordar y reducir los hechos de inseguridad".
"Los vecinos valoraron la predisposición mostrada por las autoridades provinciales, aunque remarcaron que la seguridad no puede analizarse de manera aislada y que requiere mejoras en otros servicios esenciales", sostuvieron.
“Por más buena voluntad que tengan las autoridades de Seguridad, necesitamos calles transitables, luminarias funcionando y transporte público en condiciones. Todo esto también es seguridad”, plantearon.
En ese sentido, explicaron que una calle en malas condiciones puede dificultar el ingreso de patrulleros y ambulancias, mientras que la falta de iluminación aumenta la vulnerabilidad en determinados sectores. También señalaron que un transporte público deficiente termina aislando a trabajadores, estudiantes, adultos mayores y familias.
Reclamos sin respuestas
Los vecinos aseguraron que antes de volver a las calles agotaron distintas instancias institucionales. Según relataron, presentaron escritos, realizaron llamados telefónicos, formularon reclamos y acudieron a diferentes organismos municipales en busca de soluciones.
Sin embargo, sostienen que las respuestas no llegaron de manera concreta y que los problemas continúan sin resolverse.
Ante este escenario, anticiparon que, "si el Municipio mantiene la falta de respuestas, no descartan profundizar las medidas de protesta y continuar fortaleciendo la organización vecinal para reclamar por las obras y servicios que consideran indispensables".











