El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata, Guillermo Bianchi, cuestionó duramente el rumbo económico y político del Gobierno nacional y advirtió sobre las consecuencias que, según sostuvo, ya se reflejan en la caída del consumo, la actividad comercial y el empleo.
En diálogo con el programa radial “Gambini en la Red”, Bianchi afirmó que Mar del Plata atraviesa una situación compleja que, a su entender, no puede analizarse por fuera del escenario nacional. “Mar del Plata no escapa a la compleja realidad social y política que vive nuestro país”, señaló.
El dirigente gremial aseguró que durante las últimas semanas se profundizó la caída del consumo y que el fenómeno también se traduce en el cierre de comercios. Según explicó, los empresarios del sector transmiten una realidad diferente a la que plantea el discurso oficial respecto del comportamiento de las familias.
“Cuando uno habla con los comerciantes, ellos dicen que es notoria la caída en el consumo en términos generales en todos los rubros y, en particular, en la comida”, sostuvo Bianchi. Para el dirigente, la retracción en ese segmento constituye una señal especialmente preocupante porque se trata de uno de los últimos gastos que las familias suelen resignar.
Críticas al modelo económico
Bianchi cuestionó las afirmaciones del presidente Javier Milei sobre el comportamiento del consumo y el endeudamiento de los argentinos y contrapuso ese diagnóstico con lo que, según indicó, observan diariamente los comerciantes.
El dirigente también vinculó la situación del comercio marplatense con el desempeño de la actividad turística. Describió el último verano como “muy flojo”, con fines de semana de escaso movimiento y una temporada de vacaciones de invierno con poca llegada de turistas.
A esto sumó el bajo nivel de ocupación registrado durante los últimos fines de semana, que según indicó habría rondado el 25%. “Eso repercute muy fuerte en nuestro rubro”, afirmó, al advertir sobre las dificultades que atraviesa el comercio local.
Para Bianchi, el problema no se limita a la actividad económica, sino que tiene un fuerte impacto social cuando la caída de las ventas comienza a trasladarse al mercado laboral.
Salarios, despidos y conflictividad
En ese contexto, el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata puso el foco en la situación de los trabajadores y sostuvo que uno de los principales objetivos del gremio es evitar que la crisis termine provocando una mayor destrucción de puestos de trabajo.
“Nuestra gran apuesta es seguir presionando para que las paritarias sean libres”, afirmó Bianchi, quien cuestionó las restricciones que, según consideró, existen sobre los incrementos salariales.
También señaló que el sindicato busca trabajar junto con las empresas para sostener el empleo. “Sostener el empleo es una jerarquía para nosotros”, remarcó.
Sin embargo, advirtió que la caída de las ventas puede llevar a algunas empresas a intentar recuperar rentabilidad mediante una reducción de los costos laborales. “Lo primero a lo que se apela no es a rediseñar la empresa o su ecuación económica-financiera, sino que apelan a echar gente o a intentar menoscabar el salario de los trabajadores”, cuestionó.
En ese sentido, mencionó situaciones vinculadas con el pago del aguinaldo y sostuvo que el gremio no está dispuesto a aceptar que los trabajadores sean quienes terminen absorbiendo el costo de la crisis.
“No estamos dispuestos a ceder bajo ninguna circunstancia en algo tan central como es el pago del salario de los trabajadores”, afirmó.
Según Bianchi, esta situación ya está generando fuertes tensiones tanto en empresas de gran tamaño como en pequeños comercios de la ciudad.
El dirigente profundizó sus cuestionamientos al Gobierno nacional al considerar que el escenario actual debe ser entendido como una crisis que excede lo estrictamente económico.
“Insisto en que la crisis es social, económica y política”, sostuvo.
En esa línea, cuestionó el discurso oficial que sostiene que el país transita por el rumbo correcto y criticó el tono de las confrontaciones políticas impulsadas desde el Gobierno.
“Cuando el presidente dice que nada va a cambiar, que vamos por el buen rumbo, cuando profundizan el lenguaje violento hacia las mayorías, pero también hacia el periodismo como un vínculo importantísimo con la sociedad para conocer la verdad, parece que el camino no va a ser modificado”, afirmó.
Para Bianchi, las consecuencias de las políticas implementadas por la administración de Milei ya pueden observarse en distintos sectores de la sociedad y no permiten, a su criterio, sostener un diagnóstico exclusivamente positivo sobre la evolución del país.
“Los resultados y las consecuencias que ha tenido el modelo que reafirma Milei están a la vista”, sostuvo. Y fue contundente al sintetizar su postura: “Así no hay salida”.
Críticas al adelantamiento de la discusión electoral
Por último, Bianchi cuestionó que la dirigencia política haya comenzado a concentrar buena parte de su atención en la agenda electoral mientras persisten problemas concretos vinculados con la economía y las condiciones de vida.
“Se ha entrado vertiginosamente en la etapa electoral cuando todavía falta un año”, sostuvo, al considerar que se está dejando en segundo plano el abordaje de cuestiones como la seguridad, los ingresos, el consumo y la pobreza.
El dirigente gremial criticó especialmente que la discusión política se concentre en cuestiones electorales mientras la situación social continúa siendo compleja.
“Cuando se dedican tanto a lo electoral le quitan tiempo a la gestión y acá se necesita gestionar para que la gente viva mejor, no se necesita otra cosa”, afirmó.
Para Bianchi, la combinación entre la caída del consumo, las dificultades del comercio, la presión sobre los salarios y la incertidumbre laboral configura un escenario que requiere respuestas concretas y no una profundización de la disputa política.
“Por eso yo creo que se aleja la posibilidad de una solución seria en nuestro país hoy”, concluyó.











