En medio de la creciente preocupación por la inseguridad en Mar del Plata, la Policía bonaerense dispuso un nuevo cambio en su estructura de conducción. El comisario Cristian Fontana dejó la titularidad de la Jefatura Departamental y fue reemplazado por Valerio Omar Gallo, quien asumió este miércoles luego de desempeñarse hasta hace pocos días como jefe de la Policía Comunal de Pinamar
El recambio fue informado por Andrés Escudero, subsecretario de Control y Fiscalización Policial, y se suma a una serie de modificaciones recientes en los principales cargos de la fuerza en la región.
La salida de Fontana se produce en un contexto marcado por el aumento de los reclamos vinculados con la seguridad. En las últimas semanas, vecinos de diferentes barrios expresaron su preocupación por hechos delictivos y situaciones de violencia, mientras que representantes del sector empresarial también manifestaron públicamente su malestar y reclamaron respuestas a las autoridades.
Las críticas también estuvieron dirigidas hacia el gobierno municipal. Tanto el intendente Guillermo Montenegro, actualmente de licencia, como el jefe comunal interino, Agustín Neme, fueron cuestionados por distintos sectores que demandan mayores medidas para abordar la problemática de la inseguridad en la ciudad.
El movimiento en la Jefatura Departamental se produjo luego de otro cambio de relevancia dentro de la estructura policial regional. La semana pasada, el comisario general Juan José Olmos fue desplazado de la conducción de la Superintendencia de Seguridad Región Atlántica II, función que ejercía desde 2024.
En su lugar asumió Dante Pérez Bianchi, quien comenzó a implementar modificaciones en las dependencias que se encuentran bajo su jurisdicción. Una de las primeras decisiones fue avanzar con el relevo de Fontana y designar a Gallo como nuevo responsable de la Jefatura Departamental de Mar del Plata.
Con este cambio, la conducción policial de la ciudad queda nuevamente en manos de un jefe con experiencia reciente en la gestión de la seguridad comunal, en un escenario atravesado por la preocupación social y los reclamos por una mayor presencia y eficacia de las fuerzas de seguridad.











