Eva Ayala, concejal del bloque Acción Marplatense–Movimiento Derecho al Futuro, encabezó la ceremonia de otorgamiento del título de “Mérito Deportivo” a la atleta marplatense Micaela Levaggi, distinción votada por unanimidad en el Concejo Deliberante.
El reconocimiento pone en valor una temporada excepcional para la atleta marplatense. El 4 de julio, en el Meeting Internacional de Ordizia, España, Levaggi registró 4:05.50 en los 1.500 metros y estableció un nuevo récord sudamericano absoluto.
Una semana después, el 11 de julio, volvió a hacer historia en el Meeting de Braga, Portugal, donde ganó los 5.000 metros con un tiempo de 15:13.20 y estableció un nuevo récord argentino absoluto para la distancia.
A estos logros se sumó posteriormente su extraordinaria actuación en los Juegos Suramericanos de Santa Fe 2026, donde obtuvo dos medallas de oro, en 1.500 y 5.000 metros, y una medalla de bronce en los 3.000 metros con obstáculos.
Durante el reconocimiento, Ayala señaló que “Micaela está atravesando un momento extraordinario de su carrera. Romper un récord sudamericano que llevaba décadas vigente y, pocos días después, establecer el récord argentino de los 5.000 metros permite dimensionar el nivel deportivo que alcanzó. Mar del Plata tiene en Micaela a una de las grandes referencias del atletismo argentino”.
Sin embargo, la concejal puso especialmente el acento en la historia que existe detrás de esos resultados.
“Si solamente hablamos de sus récords y de sus medallas contamos una parte de la historia. Antes de esta atleta extraordinaria hubo una chica de 13 años que encontró una pista, profesores y un programa de deporte social que le permitió empezar. Antes de la campeona hubo una chica a la que se le abrió una puerta”, expresó Ayala.
En ese sentido, destacó que la trayectoria de Levaggi permite vincular el esfuerzo individual con la importancia de generar oportunidades deportivas: “Nadie entrenó por Micaela, nadie corrió por ella y nadie hizo todos esos kilómetros por ella. Su talento, su disciplina y su esfuerzo son profundamente suyos. Pero las trayectorias tampoco nacen en el vacío. Hubo una pista, profesores, entrenadores, una familia y una comunidad que acompañó”.
Ayala también recordó el acompañamiento que recibió la atleta cuando necesitó reunir recursos para competir internacionalmente: “Hubo un momento en el que una comunidad compró una rifa para ayudarla a viajar. Cada uno compró un número; entre todos compraron una posibilidad. Y esa posibilidad después se transformó en competencias, récords y medallas”.
La concejal sostuvo que uno de los aspectos más significativos de Levaggi es precisamente la conciencia que conserva sobre ese recorrido.
“Hay algo en Micaela que conmueve tanto como sus resultados: llegó a un lugar extraordinario sin olvidar de dónde viene. Reconoce a sus entrenadores, a su familia, a los lugares donde se formó y a la comunidad que la acompañó. Podría hablar solamente de sus triunfos y elige hablar también de quienes hicieron posible el camino. Eso habla de la deportista, pero fundamentalmente habla de la persona”, remarcó.
Ayala agregó que esa actitud adquiere un valor particular por el lugar de referencia que hoy ocupa la atleta: “Cuando una deportista está en medio de una pista, después de ganar, con una medalla y una cámara delante, su palabra tiene una enorme potencia. Micaela elige utilizar ese lugar para recordar de dónde viene y reconocer a quienes estuvieron. Asume con mucha responsabilidad que hoy hay chicos y chicas que la están mirando”.
La concejal señaló que el reconocimiento busca trascender el resultado individual y poner en discusión el valor de las oportunidades deportivas.
Por último, Eva Ayala, sostuvo que “la historia de Micaela demuestra que el talento importa, que el esfuerzo y la disciplina importan muchísimo, pero también que las oportunidades importan. Importa que haya una pista abierta, profesores, clubes, programas deportivos y una comunidad dispuesta a acompañar”.
Y concluyó: “Nadie sabe dónde está hoy la próxima Micaela Levaggi. Quizás está entrando por primera vez a una pista, quizás todavía ni siquiera sabe hasta dónde puede llegar. Nuestra responsabilidad como comunidad es que tenga la posibilidad de entrar”.











