Por Gustavo Demarchi-Abogado
El gobierno nacional, inmediatamente después del fracaso de tratar de incrementar a límites desopilantes y confiscatorios los impuestos a la exportación de cereales, ha planteado un nuevo desafío a la inteligencia y al sentido común, al procurar la estatización de una empresa virtualmente en quiebra como Aerolíneas Argentinas.
Resulta casi imposible imaginar las razones de semejante despropósito, como no sean motivaciones ocultas y/o espúrias, que determinen hacerse cargo de una deuda de OCHOCIENTOS NOVENTA MILLONES DE DOLARES (U$A 890.000.000) y liberar a los prestadores privados de sus responsabilidades económicas y de las mismas autoridades que hoy proponen la reestatizacion que durante más de 5 años incumplieron sus obligaciones de contralor de la empresa.
Al concretarse la propuesta del “Gobierno Kirchner” se ha iniciado el retorno al “estado tonto” que compra deudas y, en este caso, chatarra aérea.- Ello implica que el se hace cargo de 9.200 nuevos empleados públicos agrupados en siete gremios de los cuales cinco de ellos contribuyeron al vaciamiento de los activos de la empresa, apoyando la gestión de Marzans y erosionando el servicio publico aéreo con disputas corporativas que deparo, a alguno de sus dirigentes, primero formar parte del directorio de Aerolíneas Argentinas y, más luego, estar sentado en el Congreso como diputado de la Nación para su propio provecho y promover, ahora, la reestatización de una empresa que el mismo Ariel Basteiro, con el concurso del Secretario de Transporte Jaime, ayudó a deteriorar y provocar el estado ruinosos de la empresa que hoy el “estado progre-tonto” compra utilizando el disfraz de la soberanía , una especie de guerra de Malvinas volando.
Como si esto no fuera suficiente para rechazar la pretensión estatizante, la empresa ha quedado desprestigiada comercialmente y desahuciada de los catálogos de las principales operadoras de turismo y viajes por sus innumerables incumplimientos de horarios y prestaciones, sus huelgas salvajes y sobre venta de pasajes entre otras prácticas para lo cual bueno sería tener presente que: El que pierde el crédito una vez, nada le queda por perder.- (Lucio Séneca).
Desprestigio que resultara, estimo, sumamente improbable pueda ser revertido ya que, esta empresa, será gestionada por los mismos dirigentes corporativos que contribuyeron al estado de deterioro extremo que Aerolíneas Argentinas exhibe hoy bajo el gerenciamiento de quien fundió el Banco Municipal de l La Plata. La excusa se basa en supuestamente salvar los puestos de trabajo que ellos degradaron bajo la práctica rutinaria del conflicto permanente en una acción funcional a los espurios intereses del grupo empresario que vació de activos la empresa y ahora promueve y pacta la transferencia de su deuda al Estado.
En definitiva las premisas de sana administración, que redundan en beneficio del progreso social y económico del país, están siendo puestas en riesgo por los nostálgicos del estado elefantiásico, inflacionario y prebendario mediante una re-estatización inoportuna e inconveniente.
(La opinión de los columnistas no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General).












