Por Miguel Ángel Reynoso
Secretario General de APROPOBA
Desde que a mediados del año 1996 viera la luz pública en la provincia de Tucumán la AGREPO, (Asociación Gremial Policial), como primera entidad gremial organizada de personal policial en nuestro país, luego de algunos intentos esporádicos e infructuosos inclusive en nuestra provincia de Buenos Aires, reclamando el legítimo derecho de esta clase de trabajadores a gozar de los beneficios prescriptos en la Constitución Nacional mediante el trámite de registro pertinente ante la autoridad de aplicación de la Ley de Asociaciones Profesional, como lo es el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, poco a poco en trabajadores policiales de otras reparticiones argentinas fue cundiendo la idea de que ese era precisamente el camino por el cual se debía luchar por el reconocimiento pleno de sus derechos laborales, dejando de lado medidas de fuerza perimidas como autoacuartelamientos, paros y similares que solamente sembraran mas desconfianza en la fuerza por pare de los ciudadanos que esperan de ella protección y seguridad.
Es así como a este primer movimiento se fueron sumando poco a poco otras asociaciones sindicales policiales en el seno de las fuerzas policiales de Santa Fe, Rio Negro, Chubut, Mendoza, Policía Federal, La Pampa, Buenos Aires (APROPOBA fue creada el 20 de octubre de 2001), Entre Ríos, Misiones, Neuquén, Tierra del Fuego, Córdoba, entre otros, todos los cuales oportunamente realizaron la tramitación que corresponde tendiente a lograr el reconocimiento en calidad de entidad gremial como bien lo marca la ley, obteniendo sin embargo una negativa rotunda de la autoridad nacional apoyada en falsas interpretaciones y sin tener en cuenta el legitimo derecho constitucional reclamado, reclamo también desoído hasta el momento por la propia justicia argentina que tarda más de lo necesario para expedirse en la cuestión de fondo por la cual se alega.
Todo ello sin duda influyó en parte, aunque solamente en parte en la voluntad de los componentes de algunos de estos movimientos que comenzaron a bajar los brazos en la lucha por lograr sus propósitos ante lo que parecía una imposibilidad total de avance por haberse cerrado todas las puertas, pero no obstante lo cual otras entidades pese a tantos impedimentos incomprensibles puestos delante precisamente por quienes tienen la obligación de garantir el usufructo de los derechos contemplados por la Constitución Nacional, redoblaron sus esfuerzos desde las mismas organizaciones de hecho continuando, dentro de las posibilidades de cada una, manteniendo encendida la llama de la idea original en la seguridad de que más temprano que tarde se encendería la luz de la razón en los políticos argentinos y comprenderían que aquello por lo que tanto se esfuerzan sin lograr resultados, como lo es el brindar seguridad a la población, se vería innegablemente beneficiado por el solo hecho de reconocer a quienes tienen la obligación de proteger a los demás el derecho de protegerse a sí mismos.
APROPOL, la asociación santafesina, de la mano de la su secretario general de los últimos años el camarada ALBERTO MARTINEZ, fue una de esas entidades que mantuvo viva la actividad sindical con la utilización de todos los medios legales a su alcance, en constante trabajo que a ojos vistas ha rendido en estos días los primeros frutos esperados.
La noticia de que el gobernador de esa provincia Dr. Binner, ha invitado a nuestros camaradas de APROPOL a participar en las paritarias donde se trataran temas de tanto interés como la discusión por los salarios para los integrantes de la fuerza sin duda alguna constituyen un más que importante avance por el reconocimiento del derecho sindical de los trabajadores policiales. Esto ocurre por PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA ARGENTINA, y por su significado debería convertirse en una señal de alerta para lo restante de la clase política dirigente en nuestro país, que hasta el momento viene rehuyendo a expedirse o tan siquiera hablar sobre el tema por un temor incompresible pero que evidencia su inmadurez cuando de opinar sobre temas de importancia y compromiso se trata.
Si la constitución de las asociaciones sindicales policiales argentinas significó haber lanzado el primer paso en busca de este derecho incuestionable, el logro de los camaradas santafesinos significa con toda seguridad nada más y nada menos que haber asentado ese primer paso con la firmeza suficiente para adelantar el otro pie e intentar el segundo.
(La opinión de los columnistas no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General).











