Esta parece ser la situación actual de la otrora floreciente empresa láctea marplatense. Sus dueños se la vendieron al empresario hotelero y periodístico, Florencio Aldrey Iglesias, y éste, a su vez, al grupo Santa Bárbara, que tiene también el frigorífico SADOWA y Elevadores Mar del Plata.
El panorama es muy complicado. Los empleados de la compañía llevan 3 meses sin cobrar y hoy pintan paredes porque en la planta de Tierra del Fuego y Avenida Luro ni siquiera hay leche.
El último viernes los trabajadores se reunieron con representantes del Sindicato y si bien por ahora no llegaron a un arreglo, esperan que la organización gremial los ayude a encontrar la salida.
Vale destacar que son 150 familias las que están en riesgo, las cuales se suman a otras cientas de otros rubros productivos que, en nuestra ciudad, padecen diferentes problemáticas.












