La concejala Vilma Baragiola consideró que años atrás la comuna podía decir que estaba exenta de participar en el manejo de la problemática, ya que su tratamiento correspondía a la Justicia y esencialmente a la Policía. “Pero hoy – subrayó – no puede estar ausente como autoridad bajo ningún pretexto”.
En diálogo con Cazador de Noticias, la edil manifestó: “hace una semana presenté un proyecto que versa sobre la posibilidad de armar una Secretaría de Seguridad y Prevención del Delito Ciudadano”.
“El inconveniente – declaró después – es que antes de que se pudiera conversar acerca de la iniciativa en las comisiones, ya salieron a decir que no implementarían un área de ese perfil bajo ningún punto de vista”.
Y remarcó a continuación: “la realidad es que actualmente la seguridad está dependiendo de una dirección que trabaja ad honorem y que no tiene el poder suficiente ni para dar un informe sobre el dinero que llega a la ciudad, que son millones de pesos”.
Asimismo, Baragiola expresó: “ojalá que durante la semana pueda tomar un café con el Intendente para que me de explicaciones sobre esta cuestión”.
“Por ejemplo – añadió la legisladora local - las luces deberían estar prendidas en todos los sectores, fundamentalmente en aquellos que, hoy por hoy, demuestran la existencia de un mapa delictivo importante”.
Y, en idéntico sentido, apuntó: “El tema cámaras también tendría que estar resuelto, porque hasta el momento sólo se reunieron algunos integrantes de los foros de seguridad con la gente de seguridad del Municipio, pero no dieron ningún tipo de certezas sobre la elección de los puntos en que se colocarán los artefactos”.
Sin embargo, se mostró de acuerdo con la utilización de esta herramienta: “creo que bien utilizada sirve para prevenir y que puede dar una muy buena mano al vecino de la ciudad”.
“De todos modos – explicitó - el paso previo tiene que ser la confección de un plano delictivo que permita priorizar la colocación de este instrumento en determinadas zonas; luego, debe procurarse la formación de personal adecuado para el manejo y para el trabajo con las organizaciones de seguridad, el cual, además, debe estar sometido a la firma de un convenio de confidencialidad”.
“También debe nombrarse una persona a cargo, que sea la única habilitada para entregar las filmaciones a la Justicia, pero sin olvidar la utilización de un teléfono que esté abierto las 24 horas del día y una movilidad adecuada para poder trabajar sobre aquellas cámaras que puedan fallar circunstancialmente”, completó.











