El dirigente Alejandro Martínez, del Partido Obrero, brinda su perspectiva a colación del cierre de Radio Residencias.
El 30 de junio pasado salió del aire Radio Residencias, propiedad del Banco Credicoop.
La radio había sido fundada a principios de los 90, y la decisión se adelantó unos meses, ya que, según lo informado previamente a los trabajadores, el cierre estaba previsto para noviembre.
Era una de las cuatro FM comerciales más “legales” junto con la del Obispado y las dos de Multimedios La Capital (sciolista); y fue la radio más tradicional y preferida por el “progresismo” local.
Históricamente dirigida por el PC, hay varias hipótesis acerca de los motivos reales de su cierre, aunque se haya planteado que fue por “inviabilidad económica”.
Difícil de creer esta “historia oficial” viniendo de una empresa propiedad de un banco, con posibilidad de acceder a la profusa propaganda oficial -local, provincial y nacional-, con grandes auspiciantes como el SPI (propiedad de Tetamanti, el multifuncionario K), un lugar ganado en el “mercado” y con gran parte de su programación constituida por producciones de Radio Del Plata.
Una hipótesis es la de una interna con una fracción del PC local que sería afín a Solanas. Otra versión adjudica una inviabilidad, más insólita, causada por la futura adecuación a la nueva ley de medios en lo que se refiere a los contenidos requeridos.
En cualquier caso, los patos de la boda son los trabajadores de la radio, que ahora, extorsionados por el cierre sorpresivo, están tratando de mantenerla en el aire conformando una cooperativa tras el “ofrecimiento de la donación de frecuencia y equipos”, además de la indemnización.
Una medida considerada ejemplar por los oficialistas de turno… por lo ¡solidaria!
Pero… ¿no era inviable económicamente?
O hay mucho verso o, de lo contrario, les tiraron un muerto.
El PO de Mar del Plata se solidariza con todos los trabajadores de la radio y se moviliza por la estatización y reapertura bajo su control.
ACLARACIÓN: La opinión vertida en este espacio no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General.











