En el año del Bicentenario de la Patria y conmemorando el 160° aniversario de la muerte del General Don José de San Martín, llegó a la ciudad una imagen de la “Virgen del Carmen de Cuyo”, Patrona y Generala del Ejército de los Andes, que vino peregrinando desde Mendoza a Mar del Plata.
El significativo acto comenzó con la recepción de la Virgen por autoridades civiles, militares y religiosas en la esquina de la Avenida Luro y Guido. La imagen fue colocada en un carro tirado por caballos, que la trasladó hasta el monumento del General San Martín, ubicado en la Avenida Luro y Mitre donde se rendieron los honores correspondientes al padre de la Patria.
Desde ese lugar, soldados del Regimiento de Granaderos la llevaron a hombro hasta la entrada de la Catedral de los Santos Pedro y Cecilia, donde se celebró un solemne Tedéum, que fue presidido por Monseñor Juan Alberto Puiggari, Obispo de la diocesis de Mar del Plata. A partir de ese momento quedó definitivamente entronizada en la Catedral para la veneración de todos los fieles.
La imagen realizó una extensa peregrinación que partió desde Mendoza, la cual se ha denominado “Peregrinación y Procesión Bicentenario Virgen del Carmen de Cuyo”.
Si bien todo el acto fue organizado por el Instituto Nacional Sanmartiniano, la Asociación Cultural Sanmartiniana “Combate de San Lorenzo” de Mar del Plata y el Obispado local; la idea de traer la figura de la Virgen a la ciudad surgió del mendocino Víctor Marchesini, oriundo de Tunuyán, radicado hace 38 años en Mar del Plata quien fue, durante más de dos décadas, presidente de los cuyanos residentes de la ciudad. Él fue a su vez quien encargó al escultor mendocino Humberto Cappella, fuera el artífice de esta bellísima imagen que se emplazará en la Catedral.
“La representación está hecha a semejanza de la auténtica Virgen, emplazada en la basílica de San Francisco, Mendoza; tiene 1,40 m de alto con corona, y se eleva a 1,80 m con el anda procesional. La vestimenta se completa con una copia de la capa que se usó en la coronación pontifica, con los cuatro escudos bordados: el nacional argentino, el peruano, el chileno y de la provincia de Mendoza. Además lleva la banda de generala del Ejército, en la mano izquierda sostiene el Niño Jesús y en la derecha, el bastón de mando, que le impuso San Martín antes de iniciar el cruce de la cordillera de los Andes, también está cruzada por la enseña patria”, se explicaba en una nota realizada en el Diario Los Andes de Mendoza.











