Cazador de
Noticias
Jueves - 19 de Agosto de 2010 13:16
Escenario actual para la campaña de trigo (2010/2011)

Por Ing. Agr. María Victoria González, columnista de Cazador de Noticias.

Argentina jugó sus cartas para la campaña triguera durante los últimos 3 meses.

Los productores decidieron la siembra con la incertidumbre de estar solos frente al mundo. Esta situación se debió a la falta de incentivo oficial, ya que la intervención de los mercados y las retenciones hacen que nuestros productores cobren un 40 por ciento menos por el trigo que un agricultor en los países limítrofes.

Por otro lado, no se habían promulgado aún los ROEs, que definen el volumen que se podrá exportar según la determinación oficial.

Esta coyuntura local no ayudó a la recuperación de la superficie de siembra, que históricamente se sitúa en torno a los 6 millones de hectáreas por ciclo y que actualmente ronda los 4,25 millones de hectáreas, según las últimas estimaciones del Ministerio de Agricultura (en el mismo informe se puntualizan los inconvenientes para conseguir semillas de calidad, generados por la sequía durante la campaña anterior).

Recordemos que venimos de una cosecha anterior magra, debido la más baja superficie sembrada de los últimos 100 años (apenas superior a 3 millones de hectáreas), que no sólo hizo disminuir la producción, sino que dejó rastros en toda la cadena triguera.

Nuestros usuales compradores (entre ellos, nuestro vecino Brasil) tuvieron que salir a proveerse en otros destinos (EEUU y Canadá fueron los más beneficiados) y, como siempre, el fantasma de la pérdida de mercados acechó al sector agroexportador de nuestro país.

Una de las explicaciones para la tibieza ante la decisión de sembrar trigo se debe a los márgenes de la actividad, que posee un nivel de riesgo muy elevado. El costo directo total para un planteo tecnológico promedio para la zona es de 300 / 310 USD/ha.

El arrendamiento (en caso de que exista en el planteo productivo) ha sido de unos 11 quintales de soja/ha., unos 260 USD/ha.
Al sacar cuentas para plantear el año productivo, se tomó un valor de trigo a enero 2011 (según el MaTBA) de 140 USD/ton, lo que lleva a que el rendimiento de indiferencia (el rendimiento mínimo por hectárea que se debe cosechar en promedio para que la actividad no arroje perdida) sea calculado en 4300 kg/ha. Con campo alquilado, es altamente probable que la rentabilidad sea negativa. Esto alejó a más actores del panorama triguero…

La sequía que afecta a Rusia (la peor de los últimos 130 años) y otros países productores de trigo de Europa del este, llevó a la suba de los precios internacionales de manera veloz y contundente.

Entre finales de junio y la actualidad, subió más del 60 por ciento en Chicago y más de 50 por ciento en los puertos argentinos. En este escenario, Estados Unidos es el mejor posicionado, con una cosecha superior al periodo 2009/2010, y un saldo exportable de unos 25 millones de toneladas. También Australia, Canadá y Argentina son exportadores de peso para este cereal.

Si Argentina hubiese tomado medidas en el momento adecuado, dando al negocio un marco con mayores certezas, quizás hoy podríamos tomar mayores beneficios de esta coyuntura internacional.