Lo expresó Walter Ananía, de la ONG Familiares de Víctimas del Delito de Mar del Plata, al referirse a un dictamen de la Cámara de Apelaciones por el cual no constituye delito circular en el ámbito de la jurisdicción con un arma sin cartuchos ni municiones a la vista. “No usan el sentido común”, agregó.
En declaraciones a Cazador de Noticias, irónicamente Ananía indicó: “es el regalo que nos han dado para cerrar el 2010”.
Y continuó: “lamentablemente hubo una mayoría mínima (5 a 4) que alcanzó para que esta resolución tuviera validez”. “El problema – remarcó – es que por más de que se trate de una barbaridad de por sí, los jueces nos siguen demostrando que toman decisiones como si fueran de otro mundo y sin pensar en la gente”.
Más adelante, en tanto, dijo: “para nosotros fue un balde de agua fría; es como si se los hubiera comido la ideología”.
Por eso, a colación, Ananía explicó: “con esta medida, parecen haberse olvidado de que una persona puede usar un arma descargada de forma intimidatoria y matar a otra de un susto”. “En definitiva – apuntó – ponen en riesgo la vida que es el bien jurídico a tutelar y proteger”.
Al concluir, remarcó: “está claro que ya se está apelando desde la Fiscalía, y, en la medida de que el Tribunal de Casación convalide, habrá que llegar hasta la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires”.
Cabe destacar que los que votaron a favor fueron los magistrados Walter Dominella, Marcelo Riquert, Marcelo Madina, Esteban Viñas y Ricardo Favarotto; en contra lo hicieron Juan Manuel Fernández Daguerre, Reinaldo Fortunato, Pablo Poggetto y Raúl Paolini.












