Lo dijo Gisele Vellaz, propietaria de El Orejano Cueros, tras el robo a su comercio, sito en Matheu entre La Rioja e Hipólito Irigoyen, en pleno barrio Primera Junta. Y anadió: “vivimos encerrados, pero al parecer con eso no basta”.
En diálogo con Cazador de Noticias, la joven comentó: “nos robaron el martes a la madrugada, alrededor de las 3.25. Rompieron la vidriera, entraron al negocio y tomaron gran parte de la mercadería con la que contábamos”. “Puntualmente - aclaró de inmediato - se llevaron la nueva colección de Northland, una marca que habíamos incorporado hace muy poquito y cuyos productos son mucho más caros que los nuestros”.
Asimismo, la comerciante remarcó: “creemos que robaron eso porque es más fácil de comercializar. Si se hubieran llevado las prendas que nosotros producimos, se les habría complicado pues habría resultado evidente que nos las robaron de acá”.
En otro sentido, Vellaz dijo: “según nos han dicho, la zona está complicada en lo que respecta a la inseguridad. En realidad, a nosotros nunca nos había pasado nada; tenemos alarma, rejas, perros, monitoreo de los vecinos a través de cámaras de seguridad que funcionan todo el año y además somos muchas personas las que estamos en alerta”.
“Esta vez - repitió - parece que no fue suficiente, por lo cual ya encargamos una cortina eléctrica”.
Consultada por la magnitud del hecho, la chica respondió: “la pérdida es importante porque, a pesar de que tenemos seguro, no podremos recuperar el laburo de todo un año”.
Y disparó al concluir: “las cosas están mal. La policía sólo da a conocer este tipo de hechos cuando puede atrapar a los delincuentes y los funcionarios no toman cartas en el asunto para frenar esto”.
“Sinceramente creo que están esperando que los trabajadores no vayamos a vivir al extranjero, mientras los malvivientes ganan las calles de la ciudad”, se quejó.












