Ante el crecimiento de la actividad en nuestras costas, el director del Centro Regional Buenos Aires Sur del SENASA, Gabriel Meléndez, y el referente zonal de la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación, Gustavo Compagnucci, analizaron la modalidad bajo la cual habilitarán las embarcaciones.
Desde hace algunos años, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) instrumenta, junto a otros organismos nacionales y provinciales competentes, herramientas que regulen la captura y comercialización resultante de la pesca en gomones por parte de particulares, que hicieron de ésta una actividad comercial.
La Resolución 122/2006 del organismo dispone el reempadronamiento de todas las embarcaciones pesqueras que operen en mares, aguas interiores y puertos nacionales.
Sin embargo, ante el crecimiento de la producción de la pesca artesanal, la entidad procuró asegurar no sólo las condiciones sanitarias de los buques sino también un acondicionamiento mínimo para la comercialización de los productos resultantes de la actividad.
En tal sentido, el Centro Regional Buenos Aires Sur está realizando capacitaciones en asociaciones y cooperativas de pescadores, al tiempo que asesora en el desarrollo de proyectos para la construcción de módulos de acondicionamiento en aquellos lugares donde se concentra la descarga y donde deben asegurarse las condiciones mínimas para la comercialización de la mercadería obtenida de la pesca.
El trabajo coordinado con el referente zonal de Agricultura Familiar busca mejorar los procesos de control y registros que desarrolla el SENASA a través del contacto y relevamiento que desde la Subsecretaría se realiza para formalizar la actividad de pesca artesanal, mediante el monotributo social que debe gestionar este segmento de productores.
El objetivo conjunto de los organismos nacionales y provinciales que intervienen es que los pescadores artesanales puedan ofrecer un producto sanitariamente apto, agregándole valor y dentro de un sistema de comercialización formal.











