Así lo dispuso el Banco Central de la República Argentina (BCRA), institución que ya había dejado sin efecto el atesoramiento en divisas de otros países.
Los jubilados que hasta el momento cobraban sus haberes en monedas extranjeras verán sus montos pesificados.
Esta medida afectará a unos 80 mil jubilados que viven en nuestro país y que reciben el salario de sus tierras natales, pero también se aplicará a aquellos jubilados argentinos que residen permanentemente en el extranjero sin haberlo declarado.
Según las primeras estimaciones, y por la diferencia de cotización entre el dólar y el peso, el cambio perjudicaría a los jubilados con una pérdida del 34 por ciento del monto a cobrar. De ahí que el poder de compra y ahorro quedarán afectados en gran medida.
Fuente: Minuto Uno












