Capacitados por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial, docentes y alumnos de escuelas técnicas de la ciudad serrana y la vecina región construyeron artefactos capaces de mejorar la accesibilidad de los hipoacúsicos y los colocaron en lugares públicos.
Los primeros dispositivos fueron ubicados en tres aulas de la sede local de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires y en el Teatro Municipal de la Confraternidad.
Así, a través de un sistema de escucha asistida para usuarios de audífonos, se facilitará la integración de estudiantes universitarios hipoacúsicos y de las personas con dificultades auditivas que asisten a espectáculos teatrales.
El proyecto se cristalizó gracias al aporte de la comunidad educativa de las escuelas secundarias de educación técnica nº 1 y nº 2 de Tandil, en el marco del Programa Productivo, Tecnológico y Social que llevan adelante el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) y la Comisión Nacional Asesora para la Integración de las Personas con Discapacidad (CONADIS).
Las pruebas de funcionamiento en el teatro fueron realizadas por alumnos de la Escuela Especial 501 de Tandil, quienes pudieron disfrutar de una función.
Vale destacar que en todo el país ya se instalaron aros magnéticos confeccionados por estudiantes de escuelas técnicas en más de 100 establecimientos educativos especiales.
Y hoy se espera que más instituciones se sumen a la iniciativa para mejorar la calidad de vida y promover la inclusión social.
¿POR QUÉ INSTALAR UN ARO MAGNÉTICO?
Las personas hipoacúsicas con diferentes grados de sordera tienen una disminución de la sensibilidad auditiva que en gran cantidad de casos mejora con el uso del audífono.
El audífono amplifica el sonido y lo lleva a un altavoz o auricular, convirtiéndose en la ayuda técnica más importante para una persona con sordera.
Sin embargo, en un recinto cerrado, los ruidos, la distancia y la dirección de la emisión dificultan, a veces y notablemente, la audición por parte del usuario de audífonos. Por ejemplo, esto sucede en teatros y aulas.
El problema se supera con la instalación de un aro magnético que lo independiza del entorno, ya que este dispositivo amplifica la señal de la fuente y la entrega a su salida como corriente eléctrica al lazo de cable que rodea la sala, generando un campo magnético proporcional a la misma. Este campo es captado por el audífono nuevamente en señal eléctrica y luego en sonido.












