Luego de las ruidosas manifestaciones en la sede de San Alberto Magno (Avellaneda entre Salta y Jujuy) y en el edificio San Vicente de Paul (Gascón entre Av. Independencia y Catamarca), las autoridades de la casa de altos estudios pidieron “que se deponga la actitud de coacción” del gremio y propusieron “retomar los canales de comunicación ya abiertos”.
A través de un comunicado, la Universidad de la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino de Mar del Plata expresó su repudio enérgico “a la creciente violencia que ejerce el Sindicato de Obreros y Empleados de la Minoridad y Educación (SOEME) sobre nuestra institución”.
Sus directivos también indicaron: “además de los hechos de violencia física contra personal de la entidad, nos preocupa seriamente la imprudencia de los manifestantes al instalarse frente al colegio, que no tiene nada que ver con el reclamo y cuyo objetivo es la presión directa sobre la comunidad de padres para generar malestar entre ellos”.
Y aclararon: “toda negociación se hará en un marco de diálogo y respeto y cuando el único objetivo de la otra parte sea representar los intereses de los empleados”.
Vale aclarar que, a decir del dirigente gremial Fernando Sena, el motivo de la protesta es el incumplimiento del convenio 326, “que no quieren firmar y que estipula todas las condiciones laborales de los trabajadores no docentes”.












