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Sábado - 23 de Noviembre de 2013 19:45
“Los números de la negación”‏

Por Pablo Aceto
Partido Socialista Auténtico

Las últimas informaciones estadísticas, le ponen un número a lo que ya sabíamos, es el flagelo del desempleo en Mar del Plata. Si bien el Indec emite números poco confiables y pretende hacernos creer que solo el 11% de la población estable de Mar del Plata – Batán, tiene problemas de empleo, la tragedia de la recesión económica en nuestra ciudad es una realidad palpable, que tanto el oficialismo como grandes sectores de la oposición temen hablar.

Poco importa el ranking de desempleo, lo que importa es que la ciudad está parada y es producto de la paralización de la actividad pesquera, que desactivó la industria naviera y el procesamiento en tierra, a pesar de haber llegado a nuevos record de exportación, que nadie sabe cómo explicar.

Hay miedo en el oficialismo y en gran parte de la oposición de admitir la incompatibilidad de intereses que existen entre los empresarios pesqueros y los intereses de la ciudad y también hace dudar la actitud de muchos de los que se plantean como alternativa al Gobierno Nacional que no denuncian los acuerdos pesqueros que saquean nuestro caladero a niveles del Potosí.

Acá no alcanza con echarle las culpas al oficialismo, las culpas están sobre el conjunto de la dirigencia política, temerosa del poder económico y que paralizados por la especulación y el miedo, no se enfrentan a los intereses empresariales locales y extranjeros que se están llevando puesta la mitad de la economía marplatense. La recesión instalada en la ciudad, no se resuelve con hacer durmientes, armar motos o con artesanías regionales, es necesario que los referentes políticos de la ciudad admitan y se pongan al frente de este tema. El recurso pesquero es de todos los argentinos y son los argentinos los que deben recibir sus beneficios, el fracaso de las políticas extractivistas y exportadoras de la pesca debe hacernos pensar en otras alternativas, buscar el consumo interno y salvar el trabajo en tierra y pensar seriamente en la empresa estatal de pesca. Mar del Plata no puede estar a merced de los intereses de unos pocos empresarios.
Aclaración: La opinión vertida en este espacio no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General.