En diálogo con Cazador de Noticias, el dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata – Batán en Unidad Socialista, Pablo Aceto , sostuvo que “para que no vuelva otro Milei, hay que discutir en serio. La decadencia constante produjo esta realidad y los antecesores de Milei son indudablemente responsables de esto. Se habla de extranjerización, de la venta del patrimonio nacional, pero es un proceso que ha empezado mucho antes y que se ha evadido la solución”.
En tal sentido, ejemplificó que “nadie modificó la Ley de Entidades Financieras, sancionada en 1977 durante la última dictadura militar, que marginó a la banca social y regional, permitiendo la concentración de bancos, su privatización y la extranjerización del capital, lo que resultó en un sistema financiero dominado por grandes intereses, y cuyo resultado fue la especulación y la fuga de capitales en lugar de la actividad productiva. La desregulación de las tasas de interés y la promoción de la especulación financiera, en lugar de la inversión productiva, han favorecido a los bancos a costa de la industria y los pequeños capitales”.
“Otro ejemplo es el Decreto 2284/91, firmado por el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo durante la presidencia de Carlos Menem, que dispuso la desregulación económica y la eliminación de restricciones en los mercados y el comercio exterior, lo que resultó en la eliminación de la Junta Nacional de Granos favoreciendo a las grandes exportadoras cerealeras, no al pequeño productor”, agregó.
Subrayó, además, que “podríamos trazar caminos de naciones que tomaron decisiones completamente distintas a la nuestra. Por ejemplo, China, que si bien liberaliza de manera muy profunda su economía, no así el comercio exterior, que lo domina con sus grandes empresas estatales, lo mismo que hace Rusia heredando el sistema de la vieja Unión Soviética”.
Recalcó que “el discurso de desregular - acentuado con las nuevas medidas desregulatorias de Javier Milei -ha beneficiado únicamente a los grandes capitales especuladores, la fuga de capital, la destrucción del capital propio y del trabajo, nos puso en la posición donde estamos, ni siquiera nos podemos hacer de divisas para pagar deudas e importaciones con el resultado del comercio exterior argentino, porque tampoco eso queda en el país”.
“La ley de entidades financieras está vigente desde el año 1977 y, desde 1991 hasta la fecha, nadie derogó los decretos de Carlos Menem. Es más, algunos se convirtieron en leyes. Discutir a fondo las cosas es lo que exige esta nueva realidad argentina. Sabemos que con el progresismo tibio no se va a ningún lado. Veamos el camino que tomó China y el camino que tomaron otros países que hoy son verdaderas potencias, e incluso teniendo menos recursos naturales que nosotros”, concluyó.












