Con fuerte presión hacia la Legislatura bonaerense, el gobernador Axel Kicillof encabezó este lunes una conferencia de prensa en La Plata junto a legisladores e intendentes propios para exigir la aprobación del endeudamiento por USD 3.685 millones, que será tratado este miércoles en sesión doble. Aunque la convocatoria ya está fijada, el oficialismo aún negocia con la oposición puntos clave del paquete fiscal, por lo que el resultado permanece abierto.
Kicillof defendió la necesidad de sancionar la Ley de Financiamiento para sostener obras y políticas sociales sin recortes, y cuestionó las trabas para acceder al crédito pese a que la Provincia “tiene el menor gasto por habitante del país”. También remarcó que parte del endeudamiento se destinará a cancelar vencimientos heredados de la gestión Vidal, aclarando que la deuda “no aumentará”.
Frente a la resistencia opositora, el gobernador anunció un bono adicional de $250.000 millones para los municipios, a pagar en cinco cuotas, que se sumará al Fondo de Emergencia previsto en la ley.
Kicillof apeló a la responsabilidad política de los legisladores, recordando que la aprobación requiere mayoría especial: 31 votos en el Senado y 61 en Diputados. El oficialismo necesita acuerdos amplios, especialmente con el radicalismo y el PRO, para llegar a los números.
El mandatario busca que el endeudamiento quede aprobado antes del recambio legislativo del 10 de diciembre, cuando el peronismo ganará fuerza pero La Libertad Avanza crecerá como primera minoría, anticipando una oposición más dura y negociaciones complejas a futuro.













