El último informe trimestral sobre seguridad elaborado por el Centro de Análisis Estratégico del Delito (CEMAED) expuso un dato contundente: el 69 por ciento de las víctimas de hechos violentos contra las personas son mujeres. Casi la mitad de las denuncias registradas, un total de 1.371 casos, corresponde a situaciones de violencia familiar y de género.
De acuerdo al relevamiento, si bien el total de delitos contra las personas mostró una baja del 3 por ciento en comparación con el segundo trimestre del año, se registró un leve aumento en los episodios que tuvieron como víctimas a mujeres. Sobre un total de 2.537 denuncias, 1.752 afectaron a mujeres, lo que confirma la persistencia de la violencia de género como una problemática estructural.
El informe detalla que el grupo etario más afectado es el de mujeres de entre 26 y 45 años, que concentra el 53 por ciento de las denuncias. En términos generales, siete de cada diez mujeres fueron víctimas de lesiones dolosas, amenazas, violencia familiar y de género o abuso sexual. En contrapartida, el 30 por ciento de los casos, equivalente a 752 denuncias, tuvo como víctimas a varones.
En el caso específico de la violencia familiar y de género, durante el tercer trimestre del año se contabilizaron 1.371 denuncias. Aunque la cifra representa una leve disminución de 37 casos respecto del mismo período de 2024, el impacto sigue siendo elevado: el 76 por ciento de las víctimas fueron mujeres y, dentro de ese grupo, el 55 por ciento tiene entre 26 y 45 años.
Las lesiones dolosas sumaron 529 casos entre julio y septiembre, un 6 por ciento menos que en el trimestre anterior. Sin embargo, las mujeres volvieron a ser las principales afectadas, ya que representaron el 62 por ciento de las víctimas, con 326 denuncias.
Por último, el informe señala que 300 mujeres denunciaron haber recibido amenazas durante el tercer trimestre, lo que equivale al 57 por ciento del total de ese delito. El segmento más golpeado fue el de mujeres de entre 26 y 35 años, que concentró 86 casos.
Los datos del CEMAED vuelven a poner en evidencia que la violencia contra las mujeres continúa siendo uno de los principales desafíos en materia de seguridad y prevención.










