La causa sobre la muerte de Iara Nardelli, la adolescente de 16 años encontrada sin vida en la zona oeste de Mar del Plata, fue reabierta tras un pedido de su familia y abogados.
El caso, que inicialmente apuntaba a un suicidio seguido de daños por jaurías de perros, será nuevamente investigado para determinar si hubo intervención de terceros. La fiscal Florencia Salas, encargada del expediente, deberá continuar con los peritajes solicitados por la madre de la menor, Mariela Quintanilla, quien denunció que las primeras pericias fueron incompletas.
Entre los elementos que se reexaminarán figuran manchas de sangre en una campera hallada cerca de los restos óseos y cabellos que no pertenecerían a la víctima. También se analizarán rastros en un blister de medicación que Iara tomaba. Además, la fiscal ordenó que no se destruyan los restos de la joven, preservados en la morgue judicial.
Quintanilla sostiene que la escena del hallazgo fue manipulada y refuerza su sospecha de homicidio, descartando la hipótesis del suicidio debido a que su hija no tenía problemas de consumo.










