El verano de 2026 trae consigo un cambio claro en la forma de viajar de los argentinos. Según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el turismo mantiene un dinamismo notable, pero bajo una lógica más racional y selectiva. Las reservas se concretan a último momento y la duración de las estadías se acorta: predominan las escapadas de una o dos noches en destinos regionales, mientras que en lugares más consolidados como Ushuaia, Iguazú y Bariloche, la estadía promedio oscila entre tres y cuatro noches.
El turismo de cercanía, como Mar del Plata, ha mostrado un comportamiento más moderado, con una ocupación de alrededor del 60%, en contraste con destinos más lejanos que alcanzan ocupaciones cercanas al 90%. Además, los turistas están dispuestos a gastar, pero de forma más controlada, con un desembolso promedio diario de $100.000, especialmente en destinos como Ushuaia e Iguazú.
Los eventos y festivales al aire libre se consolidan como los principales motores de esta temporada, destacando la importancia de una oferta diferenciada y bien comunicada. En este contexto, aquellos destinos que logran captar la atención con propuestas atractivas y concretas son los que mejor aprovechan este nuevo perfil de turista.










