Ezequiel Navarro, secretario General de la CTA Autónoma local y secretario adjunto de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) seccional Mar del Plata, en diálogo con Cazador de Noticias, manifestó que la reforma laboral consta de más de 200 puntos, ninguno de los cuales beneficia a los trabajadores. “Ya está vigente el decreto de necesidad y urgencia, donde hay una flexibilización laboral, y no sólo no generó ningún puesto de empleo, sino que se perdieron más de 260 mil puestos de trabajo en nuestro país. Entonces, como mínimo, es contradictorio”, expresó el dirigente sindical.
El líder sindical también señaló que, en su opinión, el verdadero problema no reside en las leyes laborales en sí mismas, sino en la “política económica que lleva adelante el Gobierno Nacional”, que, según él dirigente, destruye tanto a la pequeña y mediana empresa como a la industria nacional.
A modo de ejemplo, mencionó las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien en una entrevista afirmó que no compraba ropa fabricada en Argentina debido a sus altos costos, sugiriendo que debería importarse desde el exterior. Para Navarro, estas palabras demuestran el enfoque destructivo del Gobierno Nacional hacia la industria local.
“El gobierno está llevando adelante una política de destrucción de la industria, y lo hemos visto con las propias palabras del ministro Caputo. Este tipo de medidas están afectando gravemente a los sectores productivos nacionales, y los propios empresarios, que inicialmente apoyaban al gobierno, ya empiezan a cuestionar sus decisiones”, dijo Navarro.
Como respuesta a lo que consideran una “reforma laboral a pedido de los empresarios”, los sindicatos anunciaron que el próximo 11 de febrero se llevará a cabo un paro general en todo el país, en defensa de los derechos de los trabajadores y en contra de la flexibilización laboral que proponen las autoridades.
“El 11 de febrero, cuando se comience a tratar la reforma, vamos a estar en la calle. Vamos a estar parando y movilizados, llevando adelante un paro general a lo largo y ancho del país”, afirmó Navarro, quien también destacó la importancia de una campaña informativa para que los trabajadores comprendan las implicancias de la reforma. “Nuestra sociedad no está bien informada sobre los alcances de esta reforma, por lo que hemos decidido instalar un gazebo y distribuir material explicativo, porque creemos que los trabajadores deben conocer la reforma laboral para entender que no hay ningún punto que los beneficie”, agregó.
Para los gremios, la reforma propuesta por el gobierno no solo favorece a los empresarios, sino que pone en peligro los derechos laborales y la estabilidad de los trabajadores. Navarro criticó que, entre otros puntos, la reforma podría implicar que los trabajadores financien con sus propios aportes el pago de sus despidos.
“Esta reforma laboral es un verso, está hecha a pedido de los empresarios, y va a hacer que con nuestros aportes paguemos nuestros despidos. Eso es algo que no podemos permitir”, concluyó el dirigente sindical, dejando claro que la movilización y la lucha seguirán siendo la principal estrategia para resistir las reformas que consideran perjudiciales para los trabajadores argentinos.
La convocatoria a un paro general el 11 de febrero, junto con las acciones informativas previas, forman parte de la estrategia de los sindicatos para frenar la reforma laboral y presionar al gobierno a reconsiderar las medidas propuestas. La tensión sigue creciendo entre los trabajadores y el Gobierno, mientras las centrales obreras se preparan para intensificar sus protestas si las reformas continúan adelante.










