El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, presentó este viernes el nuevo tomógrafo del Hospital Interzonal General de Agudos “Oscar Alende” (HIGA), en una inversión de 800 mil dólares más la obra civil. Durante el acto, el mandatario aprovechó para realizar un contundente análisis sobre la situación económica y social que atraviesa el país, realizando duras críticas tanto al Gobierno nacional como al rumbo económico propuesto por el presidente Javier Milei.
Kicillof destacó la importancia de esta nueva inversión en salud pública, subrayando que, a pesar de las restricciones presupuestarias, se cumplió con el compromiso de realizar obras, tal como había prometido. “Lo que iba a pasar, pasó”, afirmó el gobernador al hacer referencia a los avances en infraestructura hospitalaria, mientras recorría también el angiógrafo y el resonador del hospital.
Con tono irónico, Kicillof se dirigió a quienes critican la gestión del sector público, asegurando: “Para los amantes de la motosierra, este hospital público atiende a un millón y medio de personas en toda la región”, y agregó que mantener este tipo de equipamiento se ha vuelto aún más complejo debido a las políticas económicas de la Nación. “Sostener esto es más difícil cuando Milei está asfixiando los bolsillos de todo el mundo”, remarcó.
El gobernador aprovechó también para hablar sobre el desempeño de la temporada turística, que calificó de “difícil”. Aunque adelantó que podría haber un repunte en las cifras comparativas en febrero, destacó que, hasta el momento, hubo más de un millón de turistas menos que en la última temporada previa a la gestión de Milei.
En cuanto a la situación financiera de la provincia, Kicillof mencionó que la Nación le debe a la Provincia 15 millones de millones de pesos, y se refirió al deterioro de la obra pública nacional, particularmente en el área vial. “El Gobierno dejó de poner plata en rutas, es un desastre absoluto”, expresó. En contraposición, enumeró las obras provinciales en marcha, como la repavimentación de la Ruta 2 y los trabajos en las rutas 56 y 11, que formarán la futura autovía entre Villa Gesell y Mar Chiquita, proyectos que fueron cancelados por la administración nacional, según Kicillof.
El gobernador también comparó el rumbo económico de Argentina con el de países como Paraguay o Perú, advirtiendo que el modelo de país que se intenta implementar buscaría achicar el sistema público, dejando a la clase media vulnerable. Además, denunció lo que consideró un “plan de exterminio de la industria” que dejaría al país con una economía primarizada.
En relación a la situación política, Kicillof condenó los recientes incidentes en el Congreso, tras los ataques a la prensa, y reveló que había hablado con el padre de Pablo Grillo, quien resultó herido en una protesta. El gobernador expresó su preocupación por lo que consideró un “elemento sistemático contra la prensa” y señaló que el objetivo es generar miedo en los manifestantes y en quienes informan sobre las protestas.
Por último, Kicillof reivindicó su diálogo constante con los medios, recordando los tiempos en que se cuestionaba a los funcionarios por no dar conferencias. “Mírenme a mí, hablo con todos”, concluyó.










