La larga agonía empresarial de Garbarino llegó a su final. El Juzgado Nacional en lo Comercial N°7 decretó la quiebra de la histórica cadena de electrodomésticos, luego de que fracasara el proceso de salvataje abierto para intentar rescatar la compañía y evitar su liquidación.
La decisión fue firmada el 4 de marzo por el juez Fernando D'Alessandro, quien concluyó que no existían condiciones para continuar con el concurso preventivo iniciado en 2021. Según surge de la resolución judicial, la empresa no logró alcanzar las mayorías necesarias entre los acreedores para aprobar un acuerdo y tampoco prosperó la instancia de cramdown que habilitaba a terceros a presentar propuestas para quedarse con la compañía.
En concreto, el único interesado inscripto en el registro de salvataje, la sociedad financiera Vlinder, nunca presentó una propuesta formal de reestructuración, mientras que la propia concursada tampoco consiguió adhesiones suficientes para cerrar el proceso. Con ese escenario, el magistrado aplicó lo previsto por los artículos 48 y 77 de la Ley de Concursos y Quiebras y dispuso la apertura del proceso falencial.
La resolución marca el cierre de un expediente que se convirtió en uno de los colapsos empresariales más emblemáticos del retail argentino en los últimos años.










