En declaraciones al programa "Sueños y Sonidos", que se emite por Radio 10 Mar del Plata, Héctor Maciel, integrante de la Multisectorial de Jubilados y Pensionados de General Pueyrredon, alertó sobre la crítica situación que atraviesa el PAMI, la obra social que cubre a los jubilados y pensionados. Según Maciel, el sistema está entrando en una etapa de desfinanciamiento y vaciamiento, lo que impacta directamente en la calidad de la atención médica y los servicios sociales para los afiliados.9
Maciel comenzó su intervención destacando la creciente escasez de turnos médicos y la difícil situación que enfrentan los médicos de cabecera, quienes han visto reducidos sus honorarios. Esta disminución en los pagos pone en riesgo la continuidad de muchos profesionales que podrían dejar de atender a los afiliados. “Cada vez hay menos turnos, los médicos tienen una situación difícil porque les han rebajado los pagos y eso hace correr el riesgo de que algunos dejen de atender o renuncien", denunció Maciel.
El recorte de los servicios médicos también afecta la cobertura de medicamentos, que antes eran gratuitos o cubiertos en su totalidad. Hoy en día, muchos medicamentos solo cuentan con una cobertura parcial, entre el 30% y el 50%, lo que deja a muchos jubilados en una situación de vulnerabilidad económica. "Con el haber mínimo en 430.000 pesos, cualquier precio que nos cobre la farmacia es oneroso y difícil de abordar", explicó. Según Maciel, esto obliga a los afiliados a tomar decisiones difíciles, como elegir entre comprar un medicamento o alimentos.
Otro punto crítico de la denuncia de Maciel es la situación del Hospital Houssay, el principal centro de atención para los afiliados del PAMI en la región. De los seis quirófanos con los que cuenta el hospital, solo dos están en funcionamiento debido a la falta de personal médico y de enfermería. La subutilización de estos recursos refleja una deficiencia estructural que agrava la atención de los pacientes.
Asimismo, los afiliados enfrentan largas demoras para acceder a consultas con especialistas. Según Maciel, las esperas pueden llegar a los tres meses para ciertas especialidades, debido a la escasez de profesionales en áreas clave como cardiología y gastroenterología. Esta falta de personal se debe en parte a los constantes retrasos en el pago de honorarios a los médicos, lo que reduce el incentivo para que estos se sumen al sistema del PAMI.
9Maciel también hizo hincapié en el drástico recorte de los servicios sociales que PAMI solía brindar a los jubilados en situación de vulnerabilidad. Antes, la obra social ofrecía asistencia alimentaria, bolsones de comida y apoyo económico para aquellos jubilados que enfrentaban dificultades económicas. Sin embargo, estos programas han sido eliminados o reducidos a una mínima expresión.
"Hoy, lo que antes era una ayuda vital, se ha convertido casi en algo simbólico. Ya no hay apoyo para pagar alquileres ni comedores para jubilados. Todo eso ha desaparecido", lamentó el representante de la Multisectorial. Según él, esto refleja una clara insensibilidad hacia los adultos mayores, quienes ahora enfrentan una situación de abandono por parte del Estado.
Maciel cerró su intervención con una fuerte denuncia, calificando la situación de los jubilados y pensionados como un "genocidio silencioso". Al recortar los servicios de salud y sociales, dijo, muchos adultos mayores están perdiendo la vida antes de tiempo, al no recibir la atención adecuada que les corresponde. "Estamos sufriendo la insensibilidad y el descarte. Al retacear toda esta atención, están falleciendo antes de tiempo las personas que deberían tener una atención adecuada", expresó.
El representante de la Multisectorial dejó claro que la lucha por los derechos de los jubilados continuará, ya que se trata de una “cuestión de vida o muerte” para miles de personas que dependen del PAMI para su salud y bienestar.










