La actividad física en la tercera edad no solo mejora la calidad de vida, sino que también se convierte en una herramienta clave para prevenir enfermedades y mantener la autonomía. Así lo destacó, en diálogo con el programa Propuesta Joven por la FM 90.5, el Dr. Santiago Boggio, médico de cabecera de PAMI, quien remarcó que el movimiento regular “es tan importante como una buena alimentación o el control médico periódico”.
Según el profesional, realizar ejercicios de forma moderada ayuda a fortalecer los músculos, mejorar el equilibrio y reducir el riesgo de caídas, uno de los principales problemas de salud en adultos mayores. “Caminar, hacer gimnasia suave o incluso bailar son actividades accesibles que generan grandes beneficios”, explicó.
Además, la actividad física tiene un impacto positivo en la salud mental. Diversos estudios indican que el ejercicio contribuye a disminuir síntomas de ansiedad y depresión, al tiempo que favorece la socialización, especialmente cuando se realiza en grupo.
El Dr. Boggio también subrayó que nunca es tarde para comenzar. “Aunque una persona haya sido sedentaria toda su vida, puede empezar con rutinas adaptadas a sus capacidades. Lo importante es hacerlo de manera progresiva y con supervisión profesional”, señaló.
Finalmente, concluyó que “mantenerse activo es una de las claves para un envejecimiento saludable”, e invitó a los adultos mayores a consultar con sus médicos antes de iniciar cualquier actividad, para asegurar una práctica segura y adecuada.










