El sector pesquero de Mar del Plata vuelve a encender señales de alarma. Desde la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera (AEPCYF) señalaron que la actividad enfrenta una marcada falta de rentabilidad, aumento de costos y la paralización de gran parte de la flota.
Su presidente, Sebastián Angliano, advirtió que “no llegan soluciones del Estado que podrían implementarse”, y destacó que el costo del combustible es uno de los principales factores que afectan la operatividad.
Actualmente, según Angliano, 22 de los 44 barcos fresqueros permanecen inactivos, lo que representa la mitad de la flota sin trabajo. “La situación es crítica y puede agravarse en los próximos meses, con algunas operaciones limitadas a la flota de langostinos si es que se logra”, explicó.
El dirigente anticipó que, de continuar las condiciones actuales, la pesca operará de manera fragmentada, por períodos de seis meses al año, y advirtió que los buques merluceros podrían enfrentar dificultades similares.
Angliano también cuestionó la decisión del Gobierno nacional de modificar la cuota del langostino en un contexto ya crítico. “No entiendo la urgencia de cambiar la cuota mientras el sector lucha por sobrevivir”, señaló, y subrayó que la viabilidad de muchas embarcaciones dependerá del apoyo de bancos y proveedores.
La crisis refleja un panorama complejo para los armadores y pone en riesgo la actividad pesquera de la ciudad, clave para la economía local y el abastecimiento de productos del mar a nivel nacional.










