En el marco de la causa conocida como "incidente cementerio", la justicia federal ordenó los trabajos que comenzarán este mes. Buscan determinar la identidad de los restos enterrados clandestinamente en el Sector D.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) desembarcará en los próximos días en Mar del Plata con un objetivo claro: exhumar e identificar los restos de una víctima del terrorismo de Estado9 que permanece enterrada como NN en el sector D del Cementerio Parque. El operativo responde a una orden de la justicia federal, fundamentada en pruebas que señalan la presencia de un cuerpo secuestrado y asesinado durante la última dictadura cívico-militar.
La intervención actual es el resultado de un largo proceso que comenzó entre los años 2000 y 2007 con los Juicios por la Verdad. Durante ese período, la recopilación de testimonios y documentación permitió reconstruir el accionar represivo en la región, preservar la memoria y rastrear el destino de los desaparecidos.
A partir de estos relatos, se descubrió que en la necrópolis municipal durante la dictadura los militares realizaron inhumaciones clandestinas9. En algunos casos se hacían por la noche y les pedían a los empleados que se encerraran en una oficina para que no pudiesen ver los cuerpos que se enterraban como NN.
Estas evidencias dieron origen al incidente Nº 10 dentro de la causa 890, denominado formalmente como "incidente cementerio", un expediente abierto exclusivamente para investigar e identificar los cadáveres sepultados de forma ilegal en el predio.
Las tareas de reactivación y fortalecimiento de las búsquedas en los cementerios bonaerenses cuentan con respaldo institucional. El pasado 22 de mayo, mediante el Decreto 568, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires otorgó un subsidio al EAAF para financiar los operativos forenses en las localidades de Magdalena y Mar del Plata.
Los trabajos de campo en el Cementerio Parque comenzarán durante este mes de junio. El equipo de especialistas focalizará sus tareas en la fosa del sector D, bajo la expectativa de que los análisis genéticos y antropológicos aporten, finalmente, una identidad y una respuesta a décadas de búsqueda.












