Bajo la consigna “Educación y trabajo al servicio de la dignidad humana”, se puso en marcha una nueva edición de la Semana Social Diocesana. El evento cuenta con una amplia convocatoria que incluye la participación de intendentes de la región, representantes del sector empresarial, dirigentes gremiales, políticos y profesionales locales, quienes confluyen en espacios de diálogo orientados a generar consensos sobre los principales desafíos que atraviesa la sociedad.
Durante la jornada de apertura, el obispo de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando, expresó su profunda satisfacción por el nivel de convocatoria, haciendo una mención especial al rol de las nuevas generaciones en esta edición. Para el líder religioso, la masiva y voluntaria concurrencia de los jóvenes derriba ciertos mitos instalados en la opinión pública.
“Los chicos nos están dando una muestra clara de cuáles son sus intereses. No son apáticos. No están todo el día con sus auriculares”, enfatizó monseñor Giobando, ponderando el rol activo y el compromiso de la juventud en los debates actuales.
El obispo analizó que, si bien la actualidad global impone nuevos e complejos escenarios —como el acelerado avance de la inteligencia artificial—, son los mismos jóvenes quienes marcan la pauta de sus verdaderas inquietudes. En ese sentido, lanzó un mensaje directo hacia la dirigencia institucional.
Giobando reflexionó sobre la necesidad de que el mundo de la política se abra a instancias genuinas de intercambio con las nuevas generaciones, advirtiendo que los jóvenes exigen debates transparentes y sin rodeos. “Es un desafío para el mundo político charlar con jóvenes. Te pueden sacar lo mejor o lo peor. No tienen filtro, van al hueso”, advirtió.
Finalmente, el obispo vinculó el lema del encuentro con las bases del catolicismo, recordando que la dignidad humana es el valor central que guía las mesas de debate en esta Semana Social. "Uno de los valores principales del Evangelio es la dignidad humana. Todo lo que es humano es trascendente. Este es el camino”, concluyó.












