El temor a que los ingresos familiares no alcancen para sostener el nivel de vida se convirtió en la principal preocupación de los argentinos y desplazó a la inflación del primer lugar. El problema fue mencionado por el 62% de los consultados en el último estudio nacional de D’Alessio IROL y Berensztein.
El relevamiento refleja que las dificultades económicas continúan condicionando el humor social. El 67% aseguró que su situación personal es peor que la del año pasado, mientras que el 66% consideró que la economía del país también se deterioró durante ese período.
Apenas el 33% de los encuestados afirmó que la situación económica nacional mejoró. Si bien la percepción negativa dejó de profundizarse y se mantuvo estable frente al mes anterior, todavía alcanza a dos de cada tres personas consultadas.











