Los datos surgen de un informe elaborado por la Universidad Nacional de Rosario a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC.
El relevamiento muestra un incremento sostenido de la informalidad, que pasó del 41,4% a fines de 2023 al nivel actual.
En paralelo, cayó la participación de los asalariados, del 73,7% al 70,5%, mientras que el cuentapropismo creció del 22,6% al 25,5%.
Entre los trabajadores independientes, el 65,8% se desempeña en condiciones informales, frente al 37,9% de los asalariados que no realizan aportes jubilatorios.
Por actividad, el servicio doméstico registra la mayor informalidad, con el 77,4%, seguido por la construcción (76,2%), la gastronomía (63,9%) y el comercio (54,7%).
La brecha también se refleja en el mapa nacional: Formosa encabeza los índices entre cuentapropistas, con el 87,9%, seguida por Tucumán (87,6%), Santiago del Estero (87,5%) y Resistencia (84%).
En contraste, la Ciudad de Buenos Aires registra un 32,8% de informalidad entre los trabajadores independientes, mientras que Mar del Plata y Batán alcanzan el 42,7%.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires, la informalidad total llega al 47,5% en el conurbano bonaerense, impulsada por una tasa del 70,2% entre los cuentapropistas. En la Ciudad de Buenos Aires, el indicador general es del 26%.
La investigación vincula estas diferencias con la estructura productiva, la productividad y el tamaño de las empresas, además del peso del empleo público en determinadas provincias.











