Sebastián Casado Tasca, hoy mimado por Angela Barili, declaró en el marco del enjuiciamiento que se le sigue a su apropiadora, Silvia Beatriz Molina, y a la médica que falsificó su partida de nacimiento. “Soy digno de mi historia y de mis viejos”, subrayó. Su madre verdadera, Adriana, era oriunda de la “Feliz” y junto a su padre, Gaspar, desaparecieron en 1977.
El joven, que fue robado y apropiado durante la última dictadura militar, se enteró recién a los 20 años, por dichos de su hermana de crianza, que no era hijo natural de quienes lo habían formado.
De adolescente ya habían comenzado las dudas, pero la búsqueda se inició luego del fallecimiento de su padre adoptivo. En 2005, escribió una carta a las Abuelas de Plaza de Mayo para averiguar por una causa en la que se lo mencionaba como posible hijo de desaparecidos.
La organización lo puso en contacto con la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad, pero fue recién después de muchas idas y vueltas que Sebastián inició el legajo formal y los exámenes genéticos.
En 2006 le entregaron los estudios y éstos confirmaron que la compatibilidad con el grupo familiar Tasca-Casado era del 99,99 %. Así se convirtió en el 82º nieto recuperado.
Esta semana se inició el juicio y el joven ya brindó su testimonio ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº1 de la capital bonaerense, que comenzó a juzgar a su apropiadora, Silvia Beatriz Molina, quien lo anotó como hijo biológico, y a Nora Raquel Manacorda, la médica policial que falsificó la partida de nacimiento del niño.
Fue el primero de los 23 testigos que hablarán en el debate a cargo de los jueces Carlos Rozanski, Pablo Jantus y Pablo Vega.
“Mi familia biológica fue lo más maravilloso que me pasó en la vida. Encontrar mi historia es algo increíble”, recordó Casado Tasca.
“No me imaginé nunca que era hijo de desaparecidos”, contó. “Cuando le pregunté a Silvia (Molina) me contó que Ángel (Capitolino, el apropiador ya fallecido) se apareció conmigo un día que fueron a La Plata, mientras ella esperaba en una plaza”.
Y continuó: “me dijo que provenía de un lugar para madres solteras, igual que mi hermana María José”.
Sebastián recordó que Capitolino era una persona violenta. Lo definió como ”un tipo perverso“ de quien Molina se separó en 1991 por esa causa. Recordó que el hombre tenía vínculos con militares y señaló a Ricardo Von Kiaw, del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata que está prófugo y acusado de ser el entregador del joven en la apropiación, como uno de ellos.
Casado Tasca nació en marzo de 1978 cuando su madre Adriana Leonor Tasca, una estudiante de derecho secuestrada en La Plata a fines de 1977, embarazada de cinco meses, estaba cautiva en el centro clandestino de detención ”La Cacha“. Ella permanece desaparecida al igual que su papá, el azuleño Gaspar Casado, también estudiante de derecho secuestrado, quien fue visto por última vez en la ESMA.
Vale destacar que durante la búsqueda Sebastián se apoyó en sus amigos Sebastián y Charly y, además, en María Luz, que en la familia de sus apropiadores había sido su prima, pero que a partir de entonces se convirtió en una amiga, luego en su novia y hoy en la madre de su hija.
Más allá del dolor que le provocó el camino de vuelta a sus orígenes, hoy mantiene un vínculo afectivo con su apropiadora, pues cree que ella desconocía la situación.
”Sin dudas soy una víctima y no puedo dejar de serlo“, señaló al final de su relato. ”Soy digno de mi historia y mis viejos, y a mi Abuela Angelita le agradezco por haberme transmitido esa dignidad”, finalizó.











