Vecinos y asociaciones civiles mantienen en suspenso la construcción de un edificio de 35 pisos en el barrio Stella Maris. La obra, impulsada por Florencia Miconi, fue autorizada mediante una ordenanza que supera ampliamente los límites de altura establecidos por el Código de Ordenamiento Territorial (COT).
Desde marzo, el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 1 analiza la demanda presentada por las asociaciones Mirada Ciudadana y Surfrider, que busca anular la norma por irregularidades en los procedimientos y la falta de participación ciudadana. En mayo, el juez dictó una medida cautelar que frena la aprobación de planos y permisos de construcción.
Recientemente, vecinos y arquitectos vinculados al proyecto declararon ante la justicia, mientras informes oficiales confirmaron que no se emitió la Declaración de Impacto Ambiental. Los opositores advierten que permitir esta torre en un barrio de baja densidad podría sentar un precedente para futuras excepciones y transformar de manera irreversible la ciudad.
El proyecto incluye un edificio adicional de cinco pisos y afecta al Chalet de María Frers de Mahn, declarado de interés patrimonial.










