A dos semanas de los graves incidentes ocurridos en la Escuela Provincial N°21, las autoridades continúan con las tareas de reparación en el edificio, mientras se mantiene la incertidumbre sobre el regreso a las aulas. Tras la denuncia penal contra un niño de 10 años por un presunto abuso sexual a dos alumnas de 7, el establecimiento fue escenario de disturbios y vandalismo, que incluyeron agresiones a docentes y policías, y daños en la infraestructura escolar.
El Consejo Escolar invirtió $6,5 millones en tareas de limpieza y reparación, con el objetivo de dejar el inmueble en condiciones para recibir nuevamente a los estudiantes. Además, se realizan jornadas informativas y de revinculación con las familias. A pesar de los esfuerzos, aún no hay fecha definida para el regreso a clases, aunque se espera que en breve se concrete. Las autoridades trabajan en garantizar tanto la seguridad como un entorno adecuado para los estudiantes. Mientras tanto, la comunidad educativa pide el restablecimiento de la normalidad en la escuela, un lugar clave para el barrio y sus familias.
El caso sigue en manos de la Fiscalía Nº 5, que investiga los hechos ocurridos.












