La confirmación de un caso de leptospirosis en una empleada del Juzgado Civil N.º 12 encendió las alertas sanitarias en el Poder Judicial marplatense. La trabajadora, que presentó fiebre alta, dificultad respiratoria y fuertes cefaleas, relató haber estado en contacto con restos de roedores hallados en su escritorio, lo que activó el protocolo médico y derivó en estudios que confirmaron la enfermedad.
Tres semanas antes, la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) había denunciado la presencia de ratas en el edificio y en dependencias cercanas, señalando heces de roedores, muebles en desuso, papeles acumulados y accesos abiertos como parte de un deterioro edilicio sostenido.
El gremio alertó que la situación se agrava por las condiciones urbanas del área, donde proliferan basurales a cielo abierto y terrenos abandonados. Tras la denuncia, se realizaron tareas de limpieza profunda, desratización reforzada y controles sanitarios diarios, coordinados con la Municipalidad y Sanidad Judicial.
Julián Villarreal, secretario general de la AJB, remarcó que el problema de fondo es la falta de controles permanentes y apuntó contra un baldío cercano convertido en basural. La trabajadora permanece en su domicilio bajo seguimiento médico, mientras el gremio advierte: “No se puede trabajar entre las ratas. La prevención debe ser continua, no reactiva”.













