En diálogo con Cazador de Noticias, el dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata – Batán en Unidad Socialista, Pablo Aceto, advirtió que “el Gobierno de Javier Milei busca modificar la Ley de Glaciares, bajo el disfraz de ´reforma´, pero en los hechos pretende abrir la puerta a la minería y a intereses económicos sobre ecosistemas estratégicos. Lo que debería ser protección del agua dulce y del patrimonio ambiental, se convierte en un negociado de corto plazo”.
Acto seguido, recalcó que “años de lucha social y científica podrían tirarse por la borda. No hay justificación técnica que valga: se priorizan ganancias sobre la vida y el futuro. Modificar la ley así no es una reforma, es un retroceso que pone en riesgo los glaciares y el agua de todos los argentinos”.
Sostuvo, además, que “se priorizan los intereses de la minería y de sectores económicos sobre la supervivencia ambiental y el futuro hídrico del país. La ley, sancionada en 2010, es producto de años de lucha social y científica. Pretender modificarla sin consenso es una burla a ese esfuerzo colectivo”.
Hizo hincapié en que “organizaciones ambientalistas y especialistas advierten que el proyecto habilitaría el avance de actividades de alto impacto sobre ecosistemas frágiles, dejando al agua como un recurso negociable; en tanto el Gobierno de Milei insiste en ´ordenar´ el marco legal, pero lo que hace en realidad es vaciar de contenido una de las pocas herramientas reales de protección ambiental que existen en Argentina”.
“Mientras el proyecto avanza en el Congreso, queda claro que se está jugando con el agua y con la vida de generaciones futuras. No es una reforma: es un retroceso, un regalo a intereses económicos de corto plazo, a costa del patrimonio ambiental de todo el país”, concluyó sentenciando.










