Los precios de la carne vacuna registraron en enero una suba mensual de 4,9% en el AMBA y acumularon un incremento interanual de 73,4%. Muy por encima de otras proteínas como el pollo y el cerdo. Así surge del informe mensual del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, que preside Georges Breitschmitt, correspondiente a enero. El Ipcva lo conforman las cámaras frigoríficas Fifra y Unica, el consorcio de exportaciones ABC, las entidades de la Mesa de Enlace (Sociedad Rural, CRA, Federación Agraria y Coninagro) y la Secretaría de Agricultura.
El trabajo se realizó sobre más de 30.000 precios que se relevaron por semana en el AMBA, Rosario y Córdoba. Y muestra que mientras la carne vacuna subió 73,4% en el último año en el Área Metropolitana, el pollo fresco aumentó 31,4% y el pechito de cerdo 22,7%. La diferencia es contundente y refleja que la carne bovina duplicó e incluso triplicó la variación de sus sustitutos directos. Asimismo se ubicó 41 puntos por encima del IPC de enero, cuya variación interanual fue de 32,4%.
En términos mensuales, la carne vacuna aumentó 4,9% en enero en el AMBA, contra 5,5% del pollo y apenas 1% del pechito de cerdo. Sin embargo, el dato relevante está en la comparación interanual, donde la brecha se amplía significativamente. El precio promedio de la carne vacuna en el AMBA pasó de $ 9.241 en enero 2025 a $ 16.019 en enero 2026. Lo que implica una variación de 73,4%. Entre los cortes más consumidos, el asado de tira se ubicó en $ 16.322 por kilo, con una suba interanual de 69,9 % y un alza mensual de 6,4%.
Por su parte, el vacío alcanzó los $ 19.441 por kilo, con un incremento de 77,3% en doce meses y 5,9% respecto de diciembre. La nalga llegó a $ 18.620, con una suba anual de 75,6% y mensual de 4,3%. El lomo, uno de los cortes más caros, se ubicó en $ 24.466 por kilo, con un salto de 75,5% interanual y 7% en el mes. Otros cortes también mostraron incrementos significativos. El peceto alcanzó los $ 20.846 con una suba de 72,2% anual, mientras que la colita de cuadril llegó a $ 20.664, con un alza de 77,2%. El matambre se ubicó en $ 16.846, con un incremento de 73,7% interanual.
En contraste, el pollo fresco se vendió en promedio a $ 4.069 por kilo en enero 2026, frente a $ 3.097 un año atrás, lo que representa un incremento de 31,4%. El pechito de cerdo pasó de $ 6.714 a $ 8.241 por kilo, con una suba de 22,7%. El informe incluye además una tabla de precios relativos que muestra cómo cambió la relación entre el asado y otras carnes. En enero, con el valor de un kilo de asado se pudieron comprar 4,01 kilos de pollo, cuando un año atrás esa relación era de 3,10 kilos. La variación anual fue de 29,3%.
En el caso del cerdo, con un kilo de asado se pudieron adquirir 1,98 kilos de pechito, frente a 1,43 kilos en enero 2025. La variación interanual fue de 38,4%. Es decir, el asado se encareció mucho más que el cerdo y el pollo, ampliando la brecha relativa. Desde el Ipcva señalaron que “los precios de los distintos cortes de carne vacuna registraron una variación del 4,9% en enero”. Este valor estuvo nuevamente por encima del IPC mensual que subió 2,9%.










